Erdogan defiende el fin de la prohibición de llevar el pañuelo islámico en las universidades

Actualizado 19/09/2007 19:17:11 CET

La propuesta, que irá en el borrador de la nueva Constitución, ha levantado una ola de críticas

ESTAMBUL (TURQUIA), 19 Sep. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Ildefonso González) -

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, defendió hoy la conveniencia de poner fin a la prohibición de llevar el pañuelo islámico en las universidades estatales del país, mediante un nuevo artículo que así lo estipule en la nueva Constitución que se está preparando.

En una entrevista al diario económico británico 'Financial Times', publicada hoy, y en una rueda de prensa ofrecida esta misma tarde, el jefe de Gobierno del país euroasiático hizo una cerrada defensa sobre la libertad de cada individuo a poder llevar el vestuario que desee en público y a no ser rechazado por ello, en una clara referencia al pañuelo con el que dos de cada tres mujeres se cubren la cabeza en Turquía.

"El pañuelo no es un símbolo político. Mi mujer lo lleva y en otros partidos políticos también hay mujeres con velo. En todas partes las hay", señaló Erdogan en una esperada y multitudinaria conferencia en Ankara. Las respectivas esposas del primer ministro y del flamante presidente de la República Abdulá Gül, Emine y Hayrünnisa, lucen el pañuelo islámico, una prenda que los más firmes defensores del secularismo en Turquía consideran un símbolo del peligroso ascenso del Islam político.

La actual legislación de Turquía impide que cualquier mujer pueda llevarlo tanto en las universidades estatales como en los edificios públicos. Para Erdogan, se trata de un claro ejemplo de discriminación y menoscabo a la libertad de expresión, por lo que abogó por levantar dicha restricción, al menos en los centros de estudio superiores.

"El derecho a una educación superior no puede verse restringido por lo que viste una chica. No existe ese problema en las sociedades occidentales, pero hay un problema en Turquía y creo que el primer deber de los políticos es resolver problemas", manifestó al 'FT'.

La intención de Erdogan y de su gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (el islamista moderado AKP) es redactar una Constitución que sustituya a la aprobada en 1982, cuando una junta militar regía los designios de Turquía y estableció la interdicción de llevar el pañuelo islámico.

La nueva Carta Magna pondría el acento en los derechos y libertades individuales y estaría más acorde con los estándares europeos, según ha adelantado el AKP, que la próxima semana dará a conocer el primer borrador del texto constitucional. A continuación, se abrirá un período de debate y consultas con el resto de formaciones políticas y organizaciones no gubernamentales. Por último, probablemente ya el próximo año, se sometería al voto del Parlamento para su aprobación definitiva.

OLEADA DE CRÍTICAS

"Queremos una Constitución que pueda garantizar y proteger un Estado que sea democrático, laico y de derecho", declaró Erdogan al 'FT'. Asimismo, prometió que no se está elaborando una Constitución para el AKP, sino "para la República de Turquía", dijo después en la rueda de prensa. En este sentido, rechazó las críticas que está recibiendo el borrador sin antes incluso haberse hecho público.

El presidente del Consejo de Educación Superior (YOK, por sus siglas en turco), Erdogan Teziç, ya mostró ayer su claro rechazo a cualquier cambio sobre la prohibición del pañuelo islámico, puesto que se trata de un "hecho jurídico decidido por la Justicia turca y confirmado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en 2005". Así, en caso de que finalmente se levante, los rectores universitarios amenazaron con acudir ante dicho tribunal.

En términos incluso más duros se ha expresado el ex presidente del Tribunal Constitucional, Mustafá Bumin, quien interpretó que, con los planes del AKP, las universitarias se verán "forzadas a cubrirse" la cabeza.

Mientras, medios cercanos al islamismo gobernante, como el diario 'Zaman', trataron de restar hierro al asunto asegurando que "la nueva Constitución garantizará la libertad para llevar ropas que no contradigan las leyes revolucionarias y la moralidad general". Así, seguirían estando prohibidos las vestimentas que tapan a la mujer de los pies a la cabeza, como el 'burka' o el 'çarsaf'.

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