España acepta las garantías de que su centro de control de Galileo será equivalente los de Italia y Alemania

Actualizado 30/11/2007 18:33:03 CET

La UE adopta por unanimidad el plan industrial para el sistema de radionavegación por satélite al que Madrid se opuso ayer

BRUSELAS, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

España aceptó hoy la "clarificación" que le ofrecieron la Presidencia de la UE y la Comisión Europea sobre el plan industrial del sistema de radionavegación por satélite Galileo, que pudo adoptarse unánimemente en el Consejo de Transportes de este viernes tras aceptarse que el centro que se ubicará en Madrid tendrá a partir de 2013 la misma categoría que los centros de control que se proyecta implantar en Italia y Alemania. La inclusión del centro de Madrid dentro de la "red Galileo" es la "pequeña aclaración" que, según el ministro portugués de Fomento y presidente del Consejo, Mario Lino, se introdujo para lograr el acuerdo. El comisario de Transporte, Jacques Barrot, habló de "aclaración adicional", a pesar de que subrayó que "el problema lo habíamos resuelto ayer".

En declaraciones a la prensa, el secretario de Estado de Transportes, Fernando Palao, se felicitó porque el texto adoptado este viernes es "suficiente para garantizar" que el centro que se ubicará en Madrid tendrá a partir de 2013 la misma categoría de centro de control que los de Alemania e Italia.

De este modo, el texto adoptado hoy "toma nota" de que el centro de salvamento -de "safety life"_que se ubicará en Madrid "podría evolucionar" a un centro "plenamente calificado, equivalente a un Centro de Control de Satélite Galileo", "sin costes adicionales" en el presupuesto para Galileo.

Igual que en el texto propuesto la pasada noche que rechazó España, el de este viernes especifica que el centro de Madrid deberá cumplir "con todos los requisitos necesarios" que se apliquen a los de Alemania e Italia, pero como novedad aceptable para la delegación española, lo incluye dentro de la "red de Galileo", que también integran los centros de Italia (Fucino) y Alemania (Oberpfaffenhofen).

Por lo que respecta a la financiación, correrá a cargo del presupuesto comunitario para Galileo -unos 1.500 millones de euros para la primera fase_el coste del centro de salvamento previamente diseñado, mientas que España tendrá que pagar el coste suplementario de convertirlo en un centro de control. Fuentes diplomáticas estimaron que la diferencia es de aproximadamente cinco millones de euros, entre los 25 millones que cuesta un centro de control y los 20 millones de un centro de "safety life".

CENTRO EQUIVALENTE

Palao explicó que la inclusión del centro de Madrid en la red de centros significa que "tendrá una función equivalente y también será equivalente en su capacidad".

Fuentes diplomáticas explicaron que Alemania e Italia ya han empezado a crear sus centros, que podrán estar operativos en la primera fase del proyecto Galileo, dedicada a la construcción y lanzamiento de los satélites y que en total contempla el lanzamiento de 30 satélites. Según explicó Palao, España no puede competir en este primer estadio, puesto que no tiene empresas que se dediquen a estas tareas.

Lo que subraya la delegación española, sin embargo, es que con la inclusión del centro de Madrid en la red de Galileo se garantiza que a partir del inicio de la siguiente fase, la operativa, en 2013, estará en igualdad de condiciones que Italia y Alemania.

Palao dijo que "lo que nos interesa no es la fase de desarrollo industrial, sino la fase de operaciones" para que las empresas españolas puedan participar. Destacó además que un centro de control también es responsables de mantener el sistema y de renovar los satélites y que un centro en España favorecerá que las empresas españolas se presenten a las licitaciones.

La tesis es que si desde antes de 2013 no se les permite estar preparadas para competir en la participación a licitaciones, nunca estarán a la altura de las empresas más punteras. "Lo que se plantea es que los grandes Estados miembros y las grandes empresas en el sector aeroespacial quieran llevárselo todo, están en su derecho, pero nosotros estamos en nuestra obligación de defender a las empresas españolas", aseveró.

Con el texto adoptado este viernes, "ya no cabe duda de que (España) tendrá inmediatamente un centro completo en 2013", en lugar del examen de sus capacidades al que tendría que haberse sometido si hubiera seguido vigente el texto que se adoptó ayer con la oposición de España.

El texto de anoche "no garantizaba suficientemente el hecho de que España tuviera un centro operativo en tiempo oportuno", algo que ahora está "mucho más garantizado". Subrayó que el comisario de Transportes, Jacques Barrot, "ha hecho expreso el pronunciamiento de que se compromete a que España tenga un centro en la condición que ahí se establece". "No pedíamos algo más allá de lo razonable", dijo el secretario de Estado.

UNANIMIDAD

Estas aclaraciones permitieron la adopción por unanimidad del plan industrial de Galileo al que la Presidencia de la UE trató de dar salida ayer. El acuerdo se alcanzó casi a media noche, con la oposición de España y previa consulta a los servicios jurídicos del Consejo para determinar que el consenso podía alcanzarse por mayoría cualificada y no necesariamente por unanimidad, tal y como se había sostenido anteriormente.

Sin embargo, desde esta mañana, la delegación española empezó a hacer "gestiones" para "reabrir" un debate que, en su opinión, se había cerrado con una votación sin validez, puesto que no contó con el acuerdo de los Veintisiete países. Sobre lo sucedido ayer, Palau dijo que "no soy quién para calificar las actuaciones de los demás" y se limitó a subrayar que "hemos defendido los intereses de España y se ha reconocido que se nos podía ofrecer un paso más".

El ministro portugués subrayó en rueda de prensa que "no reabrimos ningún tipo de debate", aunque mostró su "enorme satisfacción" porque el acuerdo cuente con el visto bueno de "todas las delegaciones". "Siempre hemos defendido que todos teníamos que participar conjuntamente en un proyecto de importancia vital para la causa europea", dijo Lima.

Barrot, por su parte, esperó que "todos los Estados miembros se sientan parte de un proyecto europeo" que, dijo, "esperamos que ofrezca a muchas empresas en los Estados miembros la posibilidad de desarrollar muchas aplicaciones", "desde operaciones de rescate en caso de accidente a la lucha contra incendios y el seguimiento del transporte de sustancias peligrosas".

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