Turquía avisa de que frenar su marcha hacia la UE tendrá implicaciones internacionales

Actualizado 26/06/2007 16:48:47 CET

Los 27 abren dos nuevos capítulos de los 35 que integran la negociación

BRUSELAS, 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Economía turco, Ali Babacan, advirtió hoy de que frenar la marcha del país candidato hacia la Unión Europea o hacer naufragar el proceso negociador tendrá implicaciones a nivel mundial y que, tanto Turquía como la UE, se verán "perjudicadas" más allá de sus fronteras. Además, pidió a los 27 no olvidar que han asumido con Ankara un "compromiso político".

"Pacta sunt servanda", proclamó Babacan en la rueda de prensa que ofreció al término de la Conferencia de Ampliación celebrada hoy en Bruselas con motivo de la apertura de dos nuevos capítulos de los 35 que jalonan el camino europeo del país candidato. En concreto, los 27 dieron luz verde a los de estadística y control financiero, pero no al de unión monetaria y económica, ante las reticencias expresadas por Francia en el Consejo.

El rechazo a la entrada de Turquía en la UE del nuevo presidente de la República, Nicolas Sarkzozy, está detrás del freno a un proceso ya de por sí lento y el negociador turco dejó claro hoy en la capital comunitaria que no está "satisfecho" con las explicaciones técnicas que se le han dado para no abrir un área en la que, a su juicio, Turquía cumple a la perfección con los estándares europeos.

"No estamos satisfechos con las explicaciones técnicas que se nos han dado", admitió el ministro turco, que dijo confiar en que Portugal, que asume el relevo de Alemania como presidencia de turno de la UE el próximo 1 de julio, siga adelante con esta cuestión. En todo caso, adelantó que su país continuará la senda de las reformas con la mirada puesta en su incorporación a la UE. "A pesar de las dificultades seguiremos persiguiendo el objetivo de ser miembros de pleno derecho", dijo.

Babacan expuso que Turquía ha emprendido importantes reformas económicas en los últimos cuatro años y que, en este momento, se acerca mucho a los niveles europeos. Así, puso como ejemplo que el déficit presupuestario es menor del 3% --en 2006 fue del 0,7%, según el dato aportado por el ministro-- y la deuda pública está bajando en términos absolutos y cumple los criterios de Maastricht, a falta de vigilar la inflación y los tipos de interés.

"Así que, por lo que se refiere al déficit presupuestario y a la deuda, puedo afirmar que Turquía está más adelantada incluso que algunos países que forman parte de la Unión Monetaria y Económica", declaró.

"Es importante que los Estados miembros no olviden que han asumido unos compromisos políticos con Turquía. Para mantener en marcha este proceso es importante que las dos partes confíen en que el objetivo de las negociaciones es el mismo. Turquía y la UE también se verán perjudicadas más allá de sus propias fronteras y también tendrá implicaciones a nivel mundial. Es importante por lo tanto que no fracasen estas negociaciones", resumió el responsable turco.

Recordó que Europa ha contribuido la mejorar la situación en todo el continente y que debe extender ahora ese bienestar a otras zonas. Dijo también que la UE continuará siendo fuerte mientras cumpla sus promesas y que continuará ampliando su ámbito de influencia "siempre que cumpla con las expectativas"."Por lo tanto --agregó-- una Europa fuerte sólo es posible si consigue aunar distintas voces y distintas culturas en torno a unos valores comunes".

En defensa de la entrada de su país, usó como argumento que Estados vecinos observan de cerca el proceso de reformas y que incluso lo ven como modelo. Es más, lo puso como ejemplo de que es posible conciliar un Estado laico con la religión musulmana.

"Yo creo que una ruptura de este proceso o ponerlo en entredicho lo que haría es minar su credibilidad y tendría unos amplios efectos y muchas repercusiones. Nosotros estamos convencidos de que uno de los valores fundamentales de la comunidad europea se basa en el principio de 'pacta sunt servanda'", insistió.

En cuanto a las intenciones de Turquía de abrir completamente el tráfico a la vecina Chipre, tal y como le exige la UE en el llamado 'Protocolo de Ankara', Babacan se escudó en que el conflicto que mantiene el país desde 1974 con la parte griega de la isla debe ser resuelta en el marco de Naciones Unidas.

El proceso de negociación entre la UE y Ankara se ve condicionado por la aplicación del mencionado protocolo hasta el punto de que se ha congelado la apertura de ocho capítulos --todos los relacionados con la unión aduanera-- y no se podrá cerrar ninguno mientras Turquía se niegue a franquear el paso a los buques y aviones chipriotas. El proceso de adhesión arrancó en octubre de 2005 y hasta la fecha el país candidato ha abierto tres capítulos: ciencia e investigación, estadística y control financiero.

RESULTADO "RESPETABLE"

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank Walter Steinmeier, que dio hoy su última rueda de prensa en Bruselas en calidad de presidente en ejercicio del Consejo, admitió que "no es ningún secreto" que los preparativos de la presidencia iban encaminados a abrir tres y no dos capítulos en las negociaciones con Turquía pero que para ello era necesaria la aprobación del Consejo en pleno y que "algunas delegaciones tenían algunos problemas".

El representante alemán consideró, no obstante, que el resultado de los seis meses de presidencia germana arrojó un resultado "respetable" en la marcha de las negociaciones con Turquía y reconoció los esfuerzos del Gobierno turco en ámbitos como la libertad sindical, los derechos de las mujeres o la abolición de la pena de muerte.

También se encargó de resaltar que a la UE le interesa "muchísimo" el proceso de adhesión de Ankara teniendo en cuenta tanto su situación geográfica respecto a Oriente Próximo o la zona Este de Europa como las implicaciones desde el punto de vista económico.

"Por eso no tenemos ningún interés estratégico en que haya cambio de posiciones", remachó Steinmeier. "En la UE seguimos adelante con nuestras promesas", garantizó.