Bruselas propone usar 2.400 millones del presupuesto agrícola de la UE para salvar Galileo

Actualizado 19/09/2007 20:29:01 CET

Barrot descarta que sean los Estados miembros interesados los que aporten más fondos a través de la Agencia Espacial Europea

BRUSELAS, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea propuso hoy usar 2.400 millones de euros adicionales del presupuesto comunitario -procedente en su mayoría de fondos agrícolas no utilizados- para salvar Galileo. El sistema comunitario de radionavegación por satélite se encuentra en entredicho tras el fracaso de las negociaciones con el consorcio privado responsable de llevarlo adelante, del que formaban parte Hispasat y Aena, que se negó a asumir los riesgos del proyecto.

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario y responsable de Transportes, Jacques Barrot, presentó un nuevo estudio de viabilidad sobre Galileo cuya conclusión es que existen riesgos pero son asumibles y que el proyecto acabará siendo rentable gracias a sus múltiples aplicaciones. "No podemos admitir que Europa no conquiste su independencia en un sector tan estratégico", dijo.

El estudio señala que con un presupuesto de 3.400 millones de euros -que habría que sumar a los 2.000 millones que ya se han gastado hasta ahora- podría financiarse la construcción y el lanzamiento de los 30 satélites de que constará el proyecto. Dado que las perspectivas financieras para el periodo 2007-2013 sólo contemplan fondos para Galileo por valor de 1.000 millones, es necesario encontrar 2.400 millones de euros adicionales.

El Ejecutivo comunitario descartó que este dinero lo aporten los países interesados a través de la Agencia Espacial Europea (ESA, en sus siglas en inglés), tal y como quería Alemania, porque tanto la Eurocámara como algunos países, entre ellos Reino Unido y Países Bajos, han rechazado de plano esta opción.

Por estos motivos, Barrot propuso que los 2.400 millones de euros salgan de las perspectivas financieras, aunque sin aumentar el techo de gasto, cosa que requeriría un nuevo acuerdo por unanimidad de los jefes de Estado y de Gobierno. A su juicio, la financiación comunitaria tiene "muchas ventajas" porque permite utilizar los 1.000 millones ya disponibles, evita que se excluya a los 10 Estados miembros que no forman parte de la ESA, y permite a la Comisión controlar mejor la ejecución del proyecto.

Estos 2.400 millones de euros se obtendrán de partidas no utilizadas. Como la mayor parte de los fondos dedicados a innovación ya están comprometidos, Bruselas pide que Galileo se financie con subvenciones agrícolas y gastos de administración de las instituciones comunitarias que se han quedado sin utilizar. En concreto, serían 2.189 millones de euros de fondos agrícolas sin gastar de los años 2007 y 2008 (y pese a ello quedaría una reserva de 2.000 en 2008), y 220 millones del capítulo de administración de 2007 y 2008.

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario dejó claro que la utilización de este dinero para Galileo no tendrá ningún impacto negativo sobre la política agrícola "porque los márgenes corresponden a compromisos de gasto que no ha sido necesario ejecutar por el aumento de los precios agrícolas mundiales".

Barrot admitió que puede haber "oposición" de los Estados miembros a estos planes porque "los ministros de Finanzas siempre tienen de que se les devuelva el dinero no utilizado al final del ejercicio" y existe un "tabú" que dificulta que los fondos que no se hayan gastado se transfieran a otra rúbrica pero apeló de nuevo a la importancia de Galileo para superar estas reticencias.

El vicepresidente de la Comisión anunció que la ESA está preparando un plan para distribuir el trabajo de construcción de los satélites entre la industria espacial europea que tratará de conciliar dos objetivos: la competencia, y un "reparto satisfactorio" para los diferentes fabricantes comunitarios. Barrot dijo que a las licitaciones podrán presentarse también las empresas que participaron en el consorcio inicial, pese a haberse anulado en contrato, y que en principio no espera que las compañías extranjeras participen en este proceso.

El Ejecutivo comunitario también revisará el papel de la Autoridad de Vigilancia de Galileo, que con la cancelación del partenariado entre el sector público y el privado quedará vacía de contenido. Barrot señaló que el objetivo es llegar a un acuerdo sobre estos puntos antes de final de año. La decisión tiene que adoptarse por mayoría cualificada.

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