Crónica Ulster-Un informe concluye que la Policía protegía a lealistas que eran informadores de las fuerzas de seguridad

Actualizado 22/01/2007 19:42:02 CET

El documento también revela que la Policía ofrecía inmunidad a asesinos

LONDRES, 22 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Marta Altuna) -

Un informe de la defensora del pueblo la Policía de Irlanda del Norte confirmó hoy que las fuerzas de seguridad confabularon con los lealistas (protestantes) en varios asesinatos que tuvieron lugar en el norte de Belfast. La responsable del informe, Nuala O'Loan, explicó que los policías de secciones especiales protegieron a los asesinos y se aseguraron de que no fueran detenidos.

O'Loan dijo que la Policía ofrecía inmunidad a los asesinos. Explicó que los oficiales hacían todo lo posible para que los asesinos no fueran detenidos y que si en algún momento fueron arrestados, les guiaban durante los interrogatorios policiales para ayudarles a que no se autoinculparan de los delitos de los que se le acusaban.

"Lo que se ha visto en nuestra investigación es que todos los informantes en el centro de esta investigación eran miembros de la Fuerza de Voluntarios del Ulster" (UVF). "No había una estrategia para tratar a estos informadores y como consecuencia de las prácticas de la Policía, la posición del UVF se reforzó con el paso de los años", explicó. "La manera como se trataba a los informantes era día a día, había pocas reglas", dijo O'Loan.

Entre los crímenes cometidos por estos informantes se encuentran los asesinatos de diez personas, otros diez intentos de asesinatos, diez "tiroteos de castigo", 13 "palizas de castigo", un ataque con bomba en la localidad de Mohaghan, 17 acusaciones de tráfico de drogas y otros delitos, como extorsión e intimidación.

El informe destaca que oficiales de las secciones especiales "crearon notas falsas" y bloquearon los registros de armas de la UVF. Asimismo pagaron 80.000 libras esterlinas (unos 116.000 euros) al lealista Mark Haddock, que cumple una sentencia de diez años de cárcel desde el pasado noviembre por un ataque contra un vigilante de un club nocturno.

Aunque no se hicieron públicos los nombres de todos los informantes se sabe que uno de los principales informantes en el centro de esta investigación es Mark Haddock, quien hace unos fue nombrado públicamente en el parlamento irlandés como un asesino de la Fuerza de Voluntarios Lealistas.

REACCION DE BLAIR

Tras conocerse este informe, un portavoz del 10 de Downing Street dijo que "el primer ministro cree que este es un informe muy preocupante sobre asuntos que fueron totalmente equivocados y que nunca debían haber sucedido".

El ministro británico para Irlanda del Norte, Peter Hain, dijo que el documento "enciende una luz en una esquina muy oscura" del Ulster. Pide la apertura de investigaciones sobre asesinatos, pero no se espera que ningún oficial de Policía relacionado con estos crímenes sea llevado a los tribunales ya que concluye que se destruyeron deliberadamente pruebas para asegurarse que no hubiera condenas.

El responsable de la Policía norirlandesa, Sir Hugh Orde, pidió perdón a las familias de las víctimas. La investigación de la defensora del pueblo comenzó hace más de tres años cuando el ciudadano de Belfast, Raymond McCord indicó que su hijo, llamado también Raymond, había sido asesinado por un informante de la Policía. McCord, que tenía 22 años cuando murió, falleció de los golpes que recibió por parte de sus agresores.

El padre del fallecido asegura que quiere que los que asesinaron a sus hijos vaya a la cárcel. Asimismo indicó que este fin de semana ha sido amenazado de muerte por parte de la Fuerza de Voluntarios del Ulster. Asimismo indicó que durante su campaña para que se haga justicia ha sido tratado por la Policía como si su caso "no valiera nada".

Como parte de este caso se encuentra también la investigación sobre el asesinato en 1992 de la taxista de Belfast Sharon McKenna, que murió a los 27 años de un balazo cuando se encontraba en la casa de un amigo.

El ministro para Irlanda del Norte aseguró que los tiempos han cambiado. "Estas cosas, asesinatos, confabulaciones, cubrir delitos, obstrucción de investigaciones, no podrían pasar hoy, no podrían pasar por los mecanismos de control que hemos puesto en marcha en los últimos años", indicó Hain.

Por su parte, algunos de los oficiales de Policía de los que hablaba este informe, aseguraron que sus conclusiones son "infundadas" e indicaron que "no se sostienen".

En un comunicado, la Asociación de Policías Retirados de Irlanda del Norte, dijo que siempre ha actuado en interés de que se haga justicia y que no tienen nada por lo que sentirse avergonzados.

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