Cuatro ejecutivos de la filial china de la farmacéutica GSK detenidos por soborno y fraude fiscal

Actualizado 15/07/2013 22:24:02 CET

PEKÍN, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

Cuatro altos ejecutivos de la filial china de la compañía multinacional farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK) han sido detenidos por la Policía del país asiático bajo sospecha de haber cometido graves delitos económicos de soborno y fraude fiscal, según ha informado este lunes la agencia oficial de noticias Xinhua.

Los directivos, que eran conocidos como la 'cuádriga' de la filial de GSK en China son el vicepresidente y director de operaciones, Liang Hong, el vicepresidente y director de Recursos Humanos, Zhang Guowei, el director de Asuntos Legales, Zhao Hongyn, y el manager de desarrollo de Negocios, Huang Hong.

Liang, que supervisa a unos 3.000 representantes médicos del país que negocian con médicos y hospitales, ha reconocido en una entrevista que había estado "en contacto" con altos funcionarios gubernamentales y expertos médicos. Liang ha asegurado además que estaba autorizado para aprobar un presupuesto anual de cientos de millones de yuanes.

Los detenidos son sospechosos de haber ofrecido grandes sobornos a funcionarios, asociaciones de la industria sanitaria, fundaciones, hospitales y médicos para expandir el mercado de la compañía en China y aumentar el precio de sus medicamentos.

Se sospecha que la mayoría de los sobornos se realizaron a través de agencias de viajes, por lo que la Policía también ha detenido e interrogado al representante institucional de una agencia de viajes sospechosa de estar involucrada en el caso. Weng Jianyong, representante corporativo de la agencia de viajes Linjiang, ha reconocido en una entrevista a la agencia de noticias varios negocios con GSK.

Desde 2010, gracias a este "negocio patrocinado", la agencia habría facturado al menos 30 millones de yuanes (más de 3,7 millones de euros) y la comisión que Liang recibía era de unos dos millones de yuanes (casi 250.000 euros). Parte del dinero se lo quedaba Liang y el resto era para Weng, en concepto de "gastos no reembolsables" de Liang.

Weng ha confesado que Liang le había reconocido claramente que tales gastos "no reembolsables" se empleaban generalmente como sobornos para funcionarios y expertos. "Algunas veces, Liang me contaba por teléfono sus planes de soborno y preparaba el dinero y la entrega", ha afirmado Weng.

El representante ha asegurado que también hacía negocios con otros departamentos de GSK y que las comisiones que su empresa habría dado a los directivos de GSK China desde 2009 habrían ascendido a 20 millones de yuanes (casi dos millones y medio de euros), parte de los cuales habrían sido empleados en sobornos de la compañía.

Weng también ha asegurado que su compañía no es la única que tiene acuerdos similares con GSK. Algunas agencias de viajes han informado sobre ofertas de sobornos sexuales a altos ejecutivos de GSK para mantener contactos de negocios.

PRECIOS DE MEDICAMENTOS

Los precios en los medicamentos están regulados por el Gobierno en China y los pacientes no tienen vías para que les salgan más baratos. "Si queremos vender una medicina en China, tenemos que negociar con la administración de drogas, reguladores de precios, autoridades de la seguridad social, gobiernos locales, así como hospitales y médicos, y todos estos procedimientos podrían haber aumentado los riesgos de corrupción", ha afirmado Liang.

Los costes de los sobornos se habrían transferidos a los pacientes por medio de un aumento en los precios finales de los medicamentos, según ha informado Liang, que ha añadido que se estima que estos costes extraordinarios harían aumentar hasta un 30 por ciento los precios de las medicinas. Así, una medicina que costaría 30 yuanes (casi cuatro euros) de producir sería comprada por los pacientes por 300 yuanes (más de 37 euros).

La semana pasada varios directivos de GSK admitieron haber cometido sobornos y otros delitos económicos en su sede en China. La empresa declaró que estaría dispuesta a "cooperar con las autoridades en esta investigación". A pesar de haber afirmado que no había evidencias de soborno ni corrupción, la empresa británica aseguró que actuarían con rapidez "si se aporta alguna prueba".

"Es un caso con mucha gente involucrada, donde los plazos investigados abarcan mucho tiempo, la cantidad de dinero que se ha movido es enorme y las actividades criminales se han llevado a cabo de forma malintencionada", afirmó el Ministerio de Seguridad Pública.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies