Zapatero asiste mañana en Viena a una Cumbre que confirmará el interés de la UE en Latinoamérica

Actualizado 10/05/2006 21:19:14 CET

MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, viajará mañana a Viena para asistir a la cena con la que dará comienzo la IV Cumbre UE-América Latina y Caribe, en la que el Gobierno español espera que la UE confirme su interés estratégico por Latinoamérica.

El lema de la Cumbre es "Reforzar la asociación estragética entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe", por lo que el Gobierno español espera avances en esta dirección, pese a que las negociaciones comerciales entre los dos bloques están prácticamente estancadas. Para Madrid es importante que el club europeo confirme su apuesta por América Latina, tras su ampliación al este con 10 nuevos socios.

De hecho, ya nadie apuesta por que en Viena culmine la negociación del Acuerdo de Asociación con Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, y ahora Venezuela), ni por que se dé a la Comisión Europea un mandato para abrir negociaciones formales con la Comunidad Andina de Naciones (Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, tras la marcha de Venezuela). El secretario de Estado para la UE, Alberto Nvarro, afirmaba la semana pasada que ante la crisis de la CAN hay países en la UE que empiezan a ser partidarios de negociar acuerdos país por país.

Sí es posible, en cambio, que en Viena los Gobiernos decidan dar a la Comisión un mandato formal para abrir negociaciones para un Acuerdo de Asociación con Centroamérica. Los acuerdos de asociación incluyen liberalización comercial, diálogo político y cooperación.

Pese a la falta de avances en materia comercial, el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, subrayaba hoy la importancia del mero hecho de que se celebre, ya que reunirá a casi 60 jefes de Estado y Gobierno de 60 países --33 de Iberoamérica y el Caribe y 27 europeos--, casi un tercio de los países del mundo, que representan casi un 25% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial.

Además, es la primera vez que una Cumbre entre la UE y Latinoamérica no se celebra en Iberoamérica o en España, es también la primera tras la ampliación al este, y pese a ello está prevista la asistencia de prácticamente todos los mandatarios. Por el lado europeo sólo faltará el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, y por el iberoamericano estarán ausentes el colombiano Alvaro Uribe, y el presidente cubano, Fidel Castro. Ambos países estarán representados por sus vicepresidentes, Francisco Santos y Carlos Lage, respectivamente.

"Hay una sensación que la Latinoamérica ha perdido relevancia, interés entre los europeos, pero esta reunión es la ratificación de que hay intereses muy importantes entre ambas regiones", declaró Iglesias, precisando que Europa es el primer inversor en Latinoamérica, el primer donante de ayuda y el segundo socio comercial.

Así, se espera que europeos y latinoamericanos hagan en Viena una apuesta conjunta por el multilateralismo y la legalidad internacional, por la lucha contra la pobreza y la cohesión social, además de por la democracia y los Derechos Humanos.

Iglesias subrayó hoy que la UE "tiene mucho que ofrecer" a América Latina sobre cómo construir cohesión social y luchar contra la pobreza, y confió en que la Cumbre sirva para dar un nuevo impulso a la integración económica regional. Además, recalcó que en materia de cooperación a Latinoamérica le interesa ir más allá de los temas meramente comerciales y cooperar en formación, sobre todo de recursos humanos.

BILATERALES

Según fuentes de Moncloa, Zapatero no ha programado reuniones bilaterales formales con el presidente de Bolivia, Evo Morales, ni tampoco con el de Venezuela, Hugo Chávez, en el marco de la Cumbre, si bien el presidente del Gobierno dio por hecho hoy que se reunirá con el mandatario boliviano. Zapatero sólo tiene previstos dos encuentros formales, con el presidente de México, Vicente Fox, y con el de Brasil, Luis Ignacio 'Lula' da Silva.

Ante lo apretado de la agenda, es posible que Zapatero opte por tener reuniones bilaterales breves, de en torno a cinco minutos, entre reunión y reunión, pero para los encuentros formales Moncloa ha optado por los dos mandatarios que considera prioritarios y que Zapatero no ha visto aún este año y a los que no verá hasta las Cumbre de montevideo en noviembre.

Según las fuentes, el presidente del Gobierno concede gran importancia a la decisión de Morales de nacionalizar los hidrocarburos bolivianos, pero considera que la "preocupación" por el impacto de esa decisión en los intereses españoles --en la empresa Repsol-- ya la expresó la delegación de alto nivel que viajó la semana pasada a Bolivia, delegación encabezada por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León y que se reunió personalmente con Morales y "no hay nada que añadir a otro nivel".

Dado que a la Cumbre asistirán unos 60 mandatarios, la presidencia austriaca de la UE ha decidido organizar el debate en tres mesas que tratarán los mismos temas en paralelo y ha encargado a algunos dirigentes abrir los debates. Zapatero y la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, serán los encargados de abrir el debate vespertino de una de las mesas, y se concentrarán en cuestiones de igualdad social y lucha contra la pobreza.

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