Declarado culpable de 48 asesinatos el maniaco que mataba a una persona por cada cuadro del tablero de ajedrez

Actualizado 24/10/2007 17:51:40 CET

MOSCÚ, 24 Oct. (EP/AP) -

El hombre que reconoció que quería cometer un asesinato por cada cuadro de un tablero de ajedrez fue declarado culpable por el asesinato de 48 personas en Moscú. El maniaco reclamó la autoría de 63 asesinatos, a falta de uno para completar el tablero, pero la Fiscalía sólo encontró pruebas de su autoría en 48. Al jurado le llevó menos de tres horas emitir su veredicto.

Alexander Pichushkin perpetró la mayoría de sus crímenes mortales durante los últimos cinco años, en el parque Bittsa, en el sur de Moscú, por lo que se le empezó a conocer como el "maniaco de Bittsa". Pichushkin también fue encontrado culpable de dos intentos de asesinato.

El juez, Vladimir Usov, leyó el veredicto durante una hora, mientras Pichushkin, de 33 años, permanecía de pie dentro de una caja de cristal reforzado, apoyado contra la pared y mirando fijamente al suelo. El juzgado estaba abarrotado de periodistas y familiares de las víctimas que había seguido de cerca el juicio de cinco semanas. Los fiscales propondrán a última hora de hoy una sentencia, y el juez fijará la fecha para la sentencia. Rusia tiene una moratoria impuesta sobre la pena de muerte, aunque no la ha abolido.

La Fiscalía relató que Pichushkin atraía a sus víctimas, la mayoría indigentes, al parque prometiéndoles vodka si le acompañaban en sus lamentos por la muerte de su perro. Según señaló, asesinó a 11 personas en 2001, seis en un sólo mes. La mayoría de las víctimas murieron al ser arrojadas a una fosa de aguas residuales después de ser emborrachadas, en algunos casos fueron estranguladas o golpeadas en la cabeza.

A principios de 2005 Pichushkin comenzó a asesinar con "particular crueldad", martilleando la cabeza de sus víctimas ebrias, para después clavarles en el cráneo destrozado una botella de vodka aún sin terminar, dejando a la vista los cuerpos, según describió la Fiscalía.

Pichushkin admitió haber asesinado a una de sus últimas víctimas en febrero de 2006, para demostrar que no había sido detenido, como indicaron algunas informaciones publicadas en la prensa rusa. Su arresto tuvo lugar en junio de 2006, después de que una mujer dejara en su casa una nota diciendo que saldría a dar un paseo con él, y de que ésta fuera hallada muerta más tarde.

Pichushkin reconoció que tenía constancia de aquella nota. "Me entregué yo mismo, así que no hay necesidad de que la Policía se atribuya el honor de detenerme", dijo durante el juicio. Y añadió "soy un profesional".

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