El Departamento de Justicia de EEUU se incauta de más de 100 viviendas en una campaña contra el cultivo de marihuana

Departamento de Justicia de Estados Unidos
REUTERS / JONATHAN ERNST - Archivo
Publicado 05/04/2018 1:30:55CET

WASHINGTON, 5 Abr. (Reuters/EP) -

Las agencias de seguridad estadounidenses se han incautado de más de 100 viviendas esta semana en la zona de Sacramento, en California, en lo que el Departamento de Justicia ha señalado este miércoles que era parte de una campaña enérgica contra una operación de cultivo de marihuana financiada por grupos criminales con sede en China.

En una redada de dos días el Departamento de Justicia ha asegurado que cientos de agentes federales y policías locales ejecutaron órdenes de allanamiento en aproximadamente 74 casas y dos oficinas comerciales que se cree que se utilizan para operaciones de cultivo de marihuana.

Al mismo tiempo, el Departamento de Justicia ha presentado acciones de decomiso civil contra 100 viviendas, una acción legal que permite al gobierno confiscar bienes si existe una causa probable para creer que se cometió un delito.

El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, ha tomado medidas drásticas contra las drogas ilegales como una de sus prioridades desde que asumió el control del Departamento de Justicia el año pasado.

Sessions, que no ha ocultado su rechazo a la marihuana, puso fin en enero a una política de la era de Obama que instaba a los fiscales a no priorizar la presentación de casos federales de marihuana en estados donde es legal.

El cambio de política se produjo poco después de que el estado de California lanzara formalmente el mercado regulado más grande del mundo para marihuana recreativa.

La operación anunciada este miércoles, sin embargo, se relaciona con operaciones ilegales de cultivo de marihuana y no con aquellas que siguen el riguroso régimen regulatorio y de licencias de California.

Funcionarios federales de cumplimiento de la ley han asegurado en un comunicado que la organización criminal utilizó fondos extranjeros a través de los ataques domiciliarios para comprar viviendas con el fin de usarlas para el cultivo de marihuana.

Los pagos iniciales de las propiedades se financiaron mediante transferencias electrónicas desde la provincia de Fujian, en China, y la marihuana que se cultivó en los hogares se distribuyó posteriormente fuera de California a otras partes de Estados Unidos, según el comunicado.

El Departamento de Justicia ha señalado que la operación representa uno de los mayores esfuerzos de confiscación residencial en la historia criminal de Estados Unidos.

Además de apoderarse de las viviendas, el gobierno ha confiscado 61.050 plantas de marihuana, más de 200 kilogramos de marihuana procesada y 15 armas de fuego.