El desafío diario de acceder a atención sanitaria en Mosul

Nashwan, herido de guerra en Mosul, en un hospital de MSF
MSF/SACHA MYERS
Publicado 09/07/2018 19:17:51CET

El retorno de desplazados no ha sido acompañado con un aumento de las camas hospitalarias, pese a las crecientes necesidades

MADRID, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los combates para librar a Mosul de la presencia del grupo terrorista Estado Islámico concluyeron hace un año pero para los residentes que permanecieron en la ciudad iraquí y los miles que han ido regresando en los últimos meses el acceso a la atención sanitaria que requieren es un "desafío diario", ha denunciado Médicos Sin Fronteras (MSF).

Según la ONG, pese a los esfuerzos por tratar de dar respuesta a las necesidades de la población, ya sea por dolencias y enfermedades habituales o por tratarse de víctimas de guerra o heridos de la explosión de minas y de otros artefactos, el sistema de salud de Mosul "continúa en ruinas".

"Acceder a los servicios de salud es un desafío diario para miles de niños y adultos en Mosul", explica el coordinador general de MSF en Irak, Heman Nagarathnam, subrayando que "la población de la ciudad aumenta día a día" ante el retorno de los miles de desplazados por la ofensiva para liberar a la ciudad, que cayó en manos de Estado Islámico en junio de 2014.

Solo en mayo, precisa, "regresaron a Mosul casi 46.000 personas". La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que hasta finales de mayo habían regresado a Mosul, la segunda ciudad de Irak, unos 846.000 desplazados.

"Sin embargo, el sistema público de salud no se está recuperando y existe una enorme brecha entre los servicios disponibles y las necesidades de una población en crecimiento", subraya el responsable de MSF.

Durante la operación militar para recuperar Mosul, nueve de los trece hospitales públicos de la ciudad sufrieron daños, lo que redujo la capacidad de atención médica y el número de camas hospitalarias en un 70 por ciento, explica la ONG en un comunicado.

Según denuncia MSF, la reconstrucción de las instalaciones sanitarias ha sido extremadamente lenta y todavía hay disponibles menos de 1.000 camas para una población de 1,8 millones de personas, lo cual representa la mitad de los estándares mínimos internacionales para la prestación de servicios de salud en un contexto humanitario.

"Se necesita con celeridad servicios de urgencia e instalaciones quirúrgicas, oncológicas y para tratamiento de quemados", reclama Nagarathman, para quien también son "esenciales equipos médicos y un suministro estable y asequible de medicamentos".

El responsable de MSF también incide en las "carencias en materia de salud mental para atender a personas que enfrentan el trauma de la violencia y la pérdida de seres queridos" vividas durante los más de dos años bajo el yugo de Estado Islámico.

"Tampoco están cubiertas las necesidades de cirugías de revisión, tratamiento del dolor y fisioterapia de heridos de guerra que sufren, desde hace meses, la falta de los cuidados que requieren para recuperarse de sus lesiones", añade Nagarathnam.

PELIGROSAS CONDICIONES DE VIDA

Las peligrosas condiciones de vida en Mosul a causa de la presencia de trampas explosivas y artefactos explosivos improvisados dejados atrás por los milicianos, así como por los edificios dañados y de una higiene deficiente por la falta de agua y electricidad representan un riesgo para la salud de las personas y aumentan la necesidad de centros médicos, advierte MSF.

El equipo del hospital de MSF en el oeste de Mosul ha sido testigo de cómo en el último año ha cambiado el tipo de heridas que presentan los pacientes que acuden al centro, que han pasado de heridas de guerra a lesiones provocadas por minas y, de forma más reciente, a heridas y
problemas médicos relacionados con condiciones de vida precarias a medida que aumentan los retornos a la ciudad.

Según la ONG, en mayo el 95 por ciento de los casos de trauma recibidos en la unidad de urgencias estuvieron relacionados con condiciones de vida inseguras como son la caída de escombros, el derrumbe de edificios o la caída desde estructuras inestables.

Ante este panorama, Nagarathman reclama que en el próximo año se haga "mucho más para mejorar el acceso a la atención médica" de lo que se ha hecho en los doce meses transcurridos desde que "terminó oficialmente el conflicto en Mosul".

"En este sentido, MSF hace un llamamiento a las autoridades nacionales y a la comunidad internacional para que reconstruyan con urgencia la infraestructura del sistema público de salud, faciliten a los pacientes medicamentos asequibles y garanticen que las instalaciones médicas reciben el equipo necesario", añade.