Desplazados internos, la mayoría silenciosa

Desplazados internos en Bama (Nigeria)
AFOLABI SOTUNDE/REURTERS
Actualizado 24/09/2016 9:44:01 CET

De los 65,3 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares en el mundo, 40,8 millones no han salido de sus países

MADRID, 24 Sep. (EDIZIONES) -

En la última semana, y en general en el último año, en Europa se ha hablado mucho de los refugiados. Actualmente, en el mundo hay 65,3 millones de personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares, principalmente por conflictos, pero solo 21,3 millones de ellas han buscado refugio en otros países.

Frente a ellas, 40,8 millones de personas, o lo que es los mismo seis de cada diez, son desplazados internos. "Son la mayoría invisible de las personas desplazadas", han alertado en una carta conjunta el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Stephen O'Brien; la administradora del Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD), Helen Clark; el presidente del International Rescue Committee, David Miliband; el secretario general del Consejo Noruego para el Refugiado, Jan Egeland, y la relatora especial sobre los Derechos Humanos de las Personas Desplazadas, Chaloka Beyani.

"La gran mayoría de las personas que actualmente se han visto forzadas a abandonar sus hogares no han cruzado aún las fronteras internacionales", han subrayado, sin embargo, "ellos también han huido del conflicto armado, la violencia o los desastres".

"Sin embargo, dado que se han visto desplazados dentro de sus propios países, sus historias no han sido contadas. En lugar de ello, su sufrimiento es a menudo olvidado", han lamentado, incidiendo en que la falta de ayuda en sus países es lo que termina empujando a muchos de ellos a convertirse en refugiados y han puesto como ejemplo al niño sirio Aylan Kurdi, cuyo cuerpo en una playa de Turquía se convirtió en todo un símbolo.

LA HUMANIDAD NO TIENE FRONTERAS

En opinión de los firmantes de la misiva, "sería una gran falta de humanidad limitar a quién ayudamos en base a las líneas en un mapa". "Nuestro trabajo se guía por la humanidad y la humanidad no tiene fronteras", han sostenido, incidiendo en que hay que garantizar que "nadie se queda atrás".

Por otra parte, han incidido en que para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2030 es fundamental tener en cuenta a los más de 40 millones de desplazados internos.

"Cuando la gente huye de sus casas, a menudo espera volver en unos días o semanas. En realidad, para la mayoría de ellos lleva años o incluso décadas, ya que el conflicto, la destrucción o la ocupación sigue, o debido al miedo al acoso o el ataque, a la falta de oportunidades económicas y a otros factores", han resaltado.

Cuando regresan, "muchos pronto caen en la pobreza, tras haber vendido sus joyas u otros bienes" y se ven "con pocas oportunidades para apoyar a sus familias", han denunciado. Esto les convierte en "especialmente vulnerables a la extorsión, la discriminación y el abuso". "El desplazamiento interno a menudo marca el inicio de una larga lucha en el fondo o en los márgenes de la sociedad", han subrayado.

AUMENTAR LA AYUDA A LOS DESPLAZADOS

Por ello, han llamado a "aumentar los esfuerzos para atender las necesidades inmediatas de protección y asistencia de los desplazados internos, pero también a abordar los retos políticos y desarrollo de larga data que tienen como resultado el desplazamiento interno".

"Para dar a los desplazados internos la oportunidad de volver a una vida digna, deben tener plena libertad de movimientos, acceso a servicios básicos, al mercado laboral, a sanidad, a educación, a una vivienda adecuada", ha subrayado.

Para lograr "mejoras medibles en sus vidas", hace falta "un liderazgo fuerte de los gobiernos nacionales" apoyado por las organizaciones internacionales y los socios bilaterales con el fin de "reducir el desplazamiento prolongado y no solo 'gestionar' la cantidad de casos".

Según han recordado, el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha llamado a renovar los esfuerzos para "evitar el desplazamiento interno, abordar las causas en la raíz del problema y apoyar soluciones seguras, dignas y duraderas para los desplazados internos, con el objetivo de reducir a la mitad la cifra para 2030".

"Para lograrlo, el mundo debe hacer inmediatamente más para apoyar a los desplazados internos y las comunidades que les acogen", han subrayado.

"Instamos a los gobiernos, los líderes mundiales, los líderes de pensamiento y la población a unirse detrás de esta causa. Deberíamos reunirnos el próximo año para proponer mejores vías de evitar el desplazamiento interno y apoyar a la mayoría invisible de personas desplazadas", han pedido los cinco firmantes.

"Hasta entonces, también pedimos a los líderes y miembros de la población que mantengan el foco de nuestra compasión en los desplazados internos, junto con los refugiados y migrantes", han remachado.

LOS DESPLAZADOS EN CIFRAS

Según el último informe 'Tendencias globales 2015' del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), los 40,8 millones de desplazados internos que había a finales de 2015, suponen el récord hasta la fecha, con 2,6 millones de nuevos desplazados.

La persistencia del conflicto en Siria, así como de la violencia en Irak y Afganistán, unido al nuevo conflicto que estalló en Yemen en marzo de 2015, entre otros, provocaron 8,6 millones de nuevos desplazados internos durante el año pasado.

Colombia era el año pasado el país con mayor número de desplazados internos, con 6,9 millones, frente a los 6 millones de 2014. Ahora que el Gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han firmado un acuerdo de paz, se espera que la cifra comience a disminuir.

En segunda posición está Siria, con 6,6 millones, si bien la cifra es inferior a los 7,6 millones que había en 2014. Según ACNUR, esta disminución se produjo porque muchos de estos desplazados optaron por abandonar el país, algunos de los cuales terminaron embarcándose en travesías hacia Europa.

Le sigue Irak, con 4,4 millones de desplazados, frente a los 3,6 millones que había un año antes. Desde la ONU ya han advertido de que la inminente operación para recuperar Mosul, el bastión del grupo terrorista Estado Islámico en el país, podría ocasionar otros 1,2 millones de desplazados.

En Sudán había a finales de 2015 3,2 millones de desplazados, mientras que en Nigeria, donde la insurgencia de Boko Haram causa estragos y se ha extendido a los países vecinos, se contabilizaban 2,2 millones, casi el doble que un año antes.

El 'top ten' en cuanto al número de desplazados internos lo cierran Sudán del Sur (1,8 millones), República Democrática del Congo (1,6 millones), Afganistán (1,2 millones), Pakistán (1,1 millones) y Somalia (1,1 millones).