Despliegue de fuerzas en el centro de Sri Lanka para evitar nuevos choques entre budistas y musulmanes

Fuerzas especiales de Sri Lanka en un desfile militar
REUTERS / DINUKA LIYANAWATTE
Publicado 05/03/2018 21:12:51CET

COLOMBO, 5 Mar. (Reuters/EP) -

El Gobierno de Sri Lanka ha ordenado este lunes el despliegue de las Fuerzas Armadas y la unidad de élite de la Policía en el distrito de Kandy, en el centro del país, para evitar nuevos enfrentamientos entre la mayoría budista y las comunidades musulmanas.

Las tensiones entre ambos grupos resucitaron el año pasado por el surgimiento de grupos extremistas que acusan a los musulmanes de forzar conversiones al islam y atacar sitios arqueológicos budistas.

En las últimas horas, una turba budistas ha incendiado un local regentado por musulmanes en respuesta a un supuesto ataque de musulmanes que se saldó con la muerte de un joven budista.

En respuesta, el Gobierno ha impuesto un toque de queda hasta el martes por la mañana y ha ordenado un despliegue militar y policial en Kandy, ha contado a Reuters el portavoz gubernamental Sudarshana Gunawardena.

"La Policía ha sido puesta en alerta para garantizar que las fuerzas del orden actúan sin impedimentos y que la situación no escalara hasta una espiral de violencia entre comunidades", ha dicho.

Sin embargo, residentes musulmanes han denunciado a Reuters que desde la entrada en vigor del toque de queda, este lunes por la mañana, se han producido varios ataques contra quienes profesan la fe islámica. La Policía y otros vecinos también han denunciado asaltos contra budistas.

Rajith Keerthi Tennakoon, director ejecutivo de la ONG Centre for Human Rights and Research, ha instado a las fuerzas de seguridad a "dar los pasos necesarios para evitar una propagación de los enfrentamientos interétnicos en la zona".

La Policía ha tenido que usar gas lacrimógeno y cañones de agua para dispersar a los manifestantes budistas, incluidos algunos monjes, que se han concentrado frente a la comisaría para exigir una actuación más contundente contra sus vecinos musulmanes. Las autoridades ya han detenido a cuatro sospechosos por la muerte del joven budista.

El año pasado se registraron hasta 20 ataques contra musulmanes, que representan al nueve por ciento de los 21 millones de habitantes que tiene Sri Lanka --el 70 por ciento son budistas--. Tanto el presidente, Maithripala Sirisena, como el primer ministro, Ranil Wickremasinghe, han prometido una mayor protección para las minorías.