Un disidente de Etiopía espera recibir noticias de su hermano capturado tras la declaración de paz con Eritrea

Publicado 14/07/2018 7:19:22CET

ADIS ABEBA, 14 Jul. (Reuters/EP) -

La última vez que el político etíope Beyenne Petros supo con certeza que su hermano Bezabih estaba vivo fue hace 20 años, cuando los vecinos alertaron de una transmisión en televisión de Eritrea sobre prisioneros de guerra.

El fuego antiaéreo acababa de derribar el avión de combate MiG 21 de Bezabih mientras estaba en una incursión de bombardeo y se lanzó en paracaídas sobre Asmara, la capital de Eritrea.

El piloto condecorado de la fuera aérea etíope ya había pasado ocho años en cautiverio en Eritrea después de que los rebeldes secesionistas derribaran su avión en 1984 y desde entonces Beyenne no sabe nada de su hermano.

"Esto no es solo personal, es un problema nacional. No ha habido nada. Cero. No hay información", ha asegurado a Reuters Beyenne, un importante disidente.

El presidente de Eritrea, Isaias Afewerki, visitará este sábado Etiopía una semana después de la histórica visita a Asmara del primer ministro etíope, Abiy Ahmed, que culminó con la firma de una declaración de paz que puso fin al "estado de guerra" entre los dos países imperante desde hace dos décadas.

Después de que se anunciara la visita del primer ministro etíope, Abiy Ahmed, los ancianos de la ciudad natal de Bezabih, Hossana, en el sur de Etiopía, buscaron reunirse con el líder para que garantizara la liberación de los presos, entre ellos Bezabih.

Un día después de la llegada de Abiy a Asmara, se celebró una manifestación en Hossana exigiendo información sobre el paradero de Bezabih, pero Beyenne asegura que el Gobierno etíope no se inmuta.

"Mi frustración ha sido que el lado etíope no se tomó esto en serio. Los prisioneros de guerra a los que este mismo gobierno envió en misiones en los momentos más decisivos para defender la nación", ha recalcado. "No es solo mi hermano, sino todos los prisioneros de guerra. Tiene que haber un intercambio de prisioneros de guerra coherentes con el derecho internacional", ha añadido.

La reconciliación entre Etiopía y Eritrea, que se enfrentaron en una guerra por su demarcación fronteriza entre 1998 y 2000 que se saldó con unos 80.000 muertos, comenzó a principios de junio, cuando el partido gubernamental de Etiopía, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF), anunció que aceptaba y procedería a aplicar el Acuerdo de Argel, firmado en el año 2000 y que delimita la frontera con Eritrea, incluyendo la localidad de Badme.

Ante lo que consideró como "signos positivos" que llegaban desde Etiopía, Afewerki anunció el envío de una delegación oficial a Adís Abeba, que se materializó el 25 de junio. Dicha visita por el ministro de Exteriores y un asesor presidencial de Afewerki sentó las bases para la cumbre entre el primer ministro etíope y el mandatario eritreo el pasado fin de semana.

En dicha cumbre, los dos dirigentes acordaron el restablecimiento de relaciones diplomáticas, con la reapertura de las embajadas, así como de los vuelos y las telecomunicaciones entre los dos países. Eritreos y etíopes ya pueden hablar por teléfono tras 20 años de suspensión del servicio mientras que Ethiopian Airlines tiene previsto reanudar sus vuelos comerciales a Asmara la próxima semana.