Duterte ordena la revisión de los casos archivados contra presuntos narcotraficantes

Rodrigo Duterte
REUTERS / ROMEO RANOCO - Archivo
Publicado 14/03/2018 5:51:14CET

MANILA, 14 Mar. (Reuters/EP) -

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ha ordenado una revisión de una decisión de los fiscales estatales para desestimar las denuncias contra varios presuntos narcotraficantes, en medio de l indignación entre el público y algunos de sus aliados acerca de que estén libres.

Un panel del Ministerio de Justicia, citando pruebas débiles, absolvió a 22 sospechosos en una decisión que tomaron en diciembre, pero que se hizo pública este lunes en un documento filtrado a los medios.

Duterte ha nombrado públicamente y avergonzado a varios políticos y empresarios provinciales como "capos de la droga" que controlan el tráfico de narcóticos en el país.

"Invocaré mi poder de supervisión y control y revisaré el despido", ha asegurado el portavoz de Duterte, Harry Roque, citando al mandatario durante una conferencia.

Entre los absueltos se encuentran el empresario Peter Go Lim y Kerwin Espinosa, que fue detenido por la Policía en Abu Dhabi en octubre de 2016.

El padre de Espinosa, Rolando, un alcalde de la provincia central de Leyte, murió en lo que la Policía asegura que fue un tiroteo en su celda tres meses después de que se rindiera en agosto de 2016 para responder a los cargos por drogas. Kerwin Espinosa es un traficante de drogas confeso que reveló a sus proveedores en una audiencia en el Senado en 2016.

Duterte ha advertido de que mandaría a prisión al ministro de Justicia, Vitaliano Aguirre, si tanto Lim como Espinosa salen en libertad, según ha afirmado Roque.

Aguirre ha asegurado en una entrevista en una radio que la decisión del panel no es definitiva y que aún está sujeta a una apelación y a una revisión automática por parte de su oficina. Sin embargo ha confirmado que se creará un nuevo panel de fiscales para revisar y fortalecer el caso contra los sospechosos.

Alrededor de 4.000 sospechosos han muerto en tiroteos con los agentes desde junio de 2016, cuando Duterte tomó posesión. Los datos de la Policía muestran que 85 agentes han muerto en la guerra contra las drogas. Más de 1,2 millones de personas se han entregado tras las visitas de la Policía.