Educación para la sostenibilidad del Planeta

Manos sosteniendo una planta
ENTRECULTURAS
Actualizado 05/06/2017 9:13:39 CET

MADRID, 5 Jun. (Por Pablo Funes, coordinador del Área de Cooperación, Entreculturas) -

El Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio, tiene como objetivo sensibilizar a la sociedad sobre la situación del Planeta e invitarles a tomar medidas para evitar que los sistemas naturales lleguen a su límite.

Desde Entreculturas nos sumamos a la celebración de este día. Creemos necesario seguir insistiendo a los gobiernos para que tomen las medidas necesarias para combatir el cambio climático. Nos unimos a las movilizaciones internacionales para que no se dé ni un paso atrás como el recientemente dado por Estados Unidos con su anuncio de retirarse del Acuerdo de París.

Por otro lado hace un mes, conocíamos el informe que España envió a la Unión Europea sobre la evolución prevista de sus emisiones de gases de efecto invernadero, responsables según consenso científico, del cambio climático. Con las medidas que España tiene puestas en marcha, las emisiones globales del país en 2040 serán de 353,7 millones de toneladas de CO2. Esto supone 18 millones más que lo que España expulsó a la atmósfera en 2015. Lejos de reducir sus emisiones, España las aumentará en los próximos 25 años.

En Entreculturas tenemos claro que la educación es la base para el desarrollo. Necesitamos construir una ciudadanía global basada en los conceptos de cambio climático y desarrollo sostenible, conscientes de la amenaza sin precedente que vive nuestro planeta.

Necesitamos potenciar en todas las personas el conocimiento para inspirar acciones en defensa de la protección ambiental. La alfabetización ambiental y climática es el motor no sólo para la creación de una ciudadanía consciente y comprometida con el medio ambiente, sino también, tal y como recoge nuestro informe 'La Tierra Nuestra Mejor Escuela', sino que la educación es también fundamental para concienciar y sensibilizar sobre la importancia de un Planeta sano para que se cumpla el derecho a la educación y, sobre el papel clave de la educación para la sostenibilidad del Planeta.

Y es que en el mundo hay 160 millones de niños y niñas que viven en áreas de sequías severas o muy severas y 530 millones de niños y niñas que viven en zonas de alto riesgo de inundaciones. Muchas veces se ven obligadas a desplazarse. A principios de siglo había 25 millones de refugiados medioambientales y se calcula que en los próximos 50 años, entre 250 millones y 1.000 millones de personas se verán obligadas a abandonar sus hogares.

Hoy, según la UNESCO, más de 75 millones de niñas, niños y jóvenes en todo el planeta han visto cómo su educación ha quedado interrumpida o destruida por situaciones de emergencia y crisis prolongadas, muchas de las cuales se han visto agravadas por problemas climáticos que muchas veces además, desnudan y ponen de manifiesto una realidad de injusticia social causada por la pobreza y por la vulnerabilidad ante estas situaciones.

LA EDUCACIÓN POTENCIA LA PRESERVACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE

Nosotros, a través de nuestros proyectos somos conscientes de esto, de cómo la educación potencia la preservación del medio ambiente y de cómo en algunos casos, la educación puede paliar los efectos de los desastres naturales. Lo hemos visto en diversas emergencias como Filipinas, Haití, Nepal o la más reciente Perú, cuándo los desastres naturales afectan a las personas y a las zonas más vulnerables y dónde la reconstrucción y la educación se convierten en factores claves para un futuro digno.

En otros lugares, como Madagascar aún estamos a tiempo. En la aldea de Soadingana, en Madagascar, hay dos escuelas. Una, pertenece a la comunidad, y la otra es una casa particular que Dada ha cedido para ser utilizada como escuela a Entreculturas - Fe y Alegría Madagascar, para que los niños y niñas puedan estudiar.

Menja vive en esa aldea. Tiene 5 hijos y los envía a la escuela porque quiere que aprendan y que lleguen a ser profesores o médicos. "Yo no sé leer ni escribir y me gustaría que ellos aprendieran y enseñaran a otros". Su sueño es que la escuela crezca, para que los niños y las niñas puedan seguir aprendiendo, cantando, bailando y jugando.

Pero este sueño puede no hacerse realidad. Estos menores que viven en Soadingana están expuestos a los riesgos del cambio climático. La aldea está aislada y en un entorno que se está degradando debido a la sequía provocada por 'El Niño' y que se calcula que para 2017 dejará a más de 1,4 millones de personas en riesgo de inseguridad alimentaria en Madagascar.

En Soadingana se empiezan a notar los efectos: hay pobreza y problemas de alimentación. Son meses difíciles para los niños y niñas de la escuela porque las reservas de la cosecha anterior se han agotado y algunos no van a la escuela porque están cansados o enfermos. Parece que el desierto avanza y se impone, puede incluso que en algunos años, esta zona sea inhabitable y los locales tengan que desplazarse a otras zonas convirtiéndose en desplazados climáticos.

Menja quiere educación para sus hijos, pero es imposible disociar el acceso a la escuela del contexto donde se vive. El derecho a la educación se ve cuestionado. Es evidente, por lo tanto, que un entorno apropiado, en el que niños, niñas y jóvenes tengan una nutrición adecuada, acceso a agua potable y saneamiento y disfruten de unas condiciones básicas de bienestar influye de manera positiva en el acceso a la escuela.

PETICIONES A ESPAÑA

Está claro que la comunidad internacional debe ponerse mano a la obra y que el tema medio ambiental sea pilar central de los foros, cumbre y reuniones internacionales. Pero en concreto pedimos a España:

- Comprometerse hasta aumentar a 540 millones de dólares su contribución al Fondo Verde del Clima y al 27% el porcentaje de consumo energético proveniente de fuentes de energía renovables.

- Asumir un papel activo en la implementación de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 tanto en la política nacional como en la exterior, garantizando la coherencia entre las políticas que se deben poner en marcha tanto en materia medioambiental como educativa o de cooperación internacional.

- Tomar las medidas necesarias para cumplir el objetivo de la Unión Europea de reducir para 2030 un 40% las emisiones respecto a las de 1990.

- Haber reducido para 2030 un 43% los gases de efecto invernadero del sector afectado por el mercado europeo de derechos de emisión.

- Haber reducido un 30% en 2030 de gases de efecto invernadero de los gases expulsados por los sectores residencial, agrícola, de residuos y transporte. Casi un 60% de las emisiones de España son de estas características, y de ellas, el 40% es responsabilidad del transporte. A España le corresponde reducir un 25% respecto a 2005.

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