Comienza el juicio contra el ex consejero delegado de Qwest por información privilegiada

Actualizado 19/03/2007 13:52:14 CET

DENVER, 19 Mar. (EP/AP) -

El juicio contra el ex consejero delegado de Qwest Communications Joe Nacchio comienza hoy con el propósito de esclarecer si el directivo es culpable de utilizar información privilegiada con la finalidad de alterar la cuenta de resultados de la empresa, así como de la venta de su participación en la empresa al advertir la mala situación económica de la compañía.

La primera jornada del juicio que se celebra hoy estará dedicada a la selección del jurado que deberá dirimir si Nacchio, de 57 años, es culpable de haber vendido 75,8 millones de euros (101 millones de dólares) en acciones de Qwest Communications basándose en información interna y privilegiada que advertía sobre la situación de riesgo de quiebra de la compañía de telefonía.

A raíz de este suceso, la compañía se vio afectada por el escándalo contable y tuvo que restar 1.650 millones de euros (2.200 millones de dólares) de sus ingresos. Nacchio, que dimitió en 2002 a causa de la presión, está acusado de gestionar, durante los cinco primeros meses de 2001, 42 transacciones de acciones por valor de entre 143.000 euros y 10 millones de euros basándose en información privilegiada. El directivo se enfrenta a penas de diez años de prisión por cada transacción realizada y a pagar una multa de 1 millón de euros.

La defensa de Nacchio pretende que el jurado esté integrado por personas conocedoras del mundo financiero con mayor capacidad para aceptar las tesis que plantee esta parte en un juicio que podría durar más de ocho meses, según explicaron fuentes jurídicas.

Por otra parte, los abogados de la acusación tratarán de que el jurado esté compuesto tanto por trabajadores con sueldos mínimos como por ejecutivos de alto nivel, capaces de analizar el caso desde distintas perspectivas.

El organismo regulador federal considera que Qwest falseó sus informes sobre la capacidad de ventas de cable de fibra óptica recurriendo a una única contabilización de beneficios para el periodo comprendido entre abril de 1999 y marzo de 2002.

Esto permitió que la compañía comunicara 2.256 millones de euros de beneficios que no se correspondían con la realidad contable de la compañía y que le permitieron adquirir en 2000 la empresa Baby Bell US West Inc, una operación que fue detectada y denunciada la Securities and Exchange Commission (SEC), órgano regulador estadounidense.

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