El Pentágono absuelve a los soldados norteamericanos implicados en la muerte de 11 civiles en Irak

Actualizado 03/06/2006 2:29:10 CET

WASHINGTON, 3 Jun. (EP/AP) -

La investigación militar sobre la muerte de 11 civiles iraquíes a manos de tropas norteamericanas en un ataque realizado el pasado 15 de marzo en la ciudad de Ishaqui, determinó que los soldados actuaron conforme a las normas, según indicaron a última hora de ayer viernes dos funcionarios del Departamento de Defensa.

El incidente fue revelado por un vídeo publicado ayer viernes por la cadena británica CNN. Las imágenes, grabadas por los miembros de un grupo radical suní, muestran los cadáveres de varios civiles iraquíes en el interior de una casa con señales de haber recibido numerosos impactos de bala durante una operación militar norteamericana destinada a capturar a un sospechoso perteneciente a la organización terrorista al Qaeda.

La investigación concluyó que las fuerzas de Estados Unidos siguieron los procedimientos normales al elevar el nivel de fuerza al ser atacados, en momentos en que se acercaban a un edificio donde creían que el estaba oculto, señalaron las autoridades, que hablaron a condición de no ser identificados porque los resultados no habían sido difundidos públicamente.

La División de Investigación Criminal del Ejército revisó los resultados de la pesquisa y no encontró razones para ampliarla, indicaron las autoridades.

El ataque nocturno se llevó a cabo en la población de Ishaqi, unos 80 kilómetros al norte de Bagdad, por una fuerza de asalto terrestre. Después de que los soldados comprobaran que estaban siendo disparados desde el interior del edificio que intentaban tomar, se replegaron y solicitaron ataques aéreos de un bombardero AC-130 de la Fuerza Aérea, que disparó y derribó el edificio, según indicaron las autoridades de Defensa.

Sin embargo, un informe posterior realizado por la Policía iraquí acusaba directamente al Ejército norteamericano de rodear el domicilio en el que se encontraba el sospechoso y disparar intencionadamente contra el interior, acabando con la vida a 11 personas, incluyendo cuatro mujeres y cinco niños, antes de hacer estallar el edificio.

El incidente ocurrió meses después de una presunta matanza de 24 civiles iraquíes a manos de los Marines estadounidenses en la localidad de Haditha en noviembre pasado. El ejército aún continúa dos investigaciones en torno al caso de esta población, una que analiza si los soldados estadounidenses cometieron delitos en el lugar, y otra para descubrir si esas acciones fueron encubiertas.