EEUU ha realizado 700 ataques aéreos en Afganistán en 2016, 200 más que en 2015

 
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EEUU ha realizado 700 ataques aéreos en Afganistán en 2016, 200 más que en 2015

Caza estadounidense F-22
DEFENSE.GOV
Publicado 26/10/2016 11:10:14CET

El sucesor de Obama al frente de la Casa Blanca deberá decidir el futuro de las fuerzas estadounidenses en Afganistán

KABUL, 26 Oct. (Reuters/EP) -

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han realizado unos 700 ataques aéreos en Afganistán en lo que va de 2016, una cifra que supera ampliamente las cerca de 500 operaciones de este tipo que realizó el año anterior, según han informado mandos militares norteamericanos.

La cifra de ataques aéreos pone de manifiesto la complicada situación que vive el país centroasiático y la necesidad de seguir combatiendo contra los insurgentes y los talibán a pesar de que Estados Unidos dio por terminada su misión de combate cuando se replegaron la mayoría de las fuerzas de la OTAN a finales de 2014.

El final de la misión en Afganistán era uno de los compromisos políticos del actual presidente estadounidense, Barack Obama, cuando declaró terminada la operación de combate a finales de 2014. En el último año de Obama en la Presidencia de Estados Unidos, el aumento de la violencia ha llevado al mandatario a mantener más fuerzas norteamericanas destacadas en Afganistán, tanto para combatir la creciente amenaza de Estado Islámico como para apoyar a las fuerzas de seguridad afganas.

Los principales altos mandos estadounidense presionaron a Obama para que diera marcha atrás en las restricciones en el lanzamiento de ataques aéreos, para intentar de este modo aumentar los ataques contra Estado Islámico y los talibán.

"El aumento de ataques se debe a las autorizaciones adicionales que han recibido las fuerzas de Estados Unidos y por el cambio de Afganistán en las operaciones ofensivas", ha explicado el general de Brigada Charles Cleveland, portavoz de las fuerzas estadounidenses, en una declaración remitida a Reuters.

"Las nuevas autoridades han autorizado a Estados Unidos a ser más proactivo y deliberado en el apoyo este año de las operaciones ofensivas afganas", ha añadido.

EL FUTURO DE LA MISIÓN, EN MANOS DEL SUCESOR DE OBAMA

Sin previsión de cierre de la que es la misión de guerra estadounidense más larga, cualquier decisión futura sobre los ataques aéreos y los cerca de 9.000 militares estadounidenses que seguirán en Afganistán corresponderá al sucesor de Obama en la Casa Blanca, que se decidirá en las elecciones del 8 de noviembre.

"Será importante preguntar si la relajación de las reglas de enfrentamiento que el presidente Obama dio a las fuerzas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán en 2016 debería ir más allá, permitiendo un uso más importante de las capacidades aéreas contra los talibán", aseguraron una decena de ex altos mandos militares estadounidenses y embajadores en Afganistán un informe publicado en octubre para desglosar los desafíos que afronta en esta misión el próximo presidente estadounidense.

De los cerca de 700 ataques aéreos estadounidenses registrados en Afganistán entre el 1 de enero y el 20 de octubre de 2016, unos 240 se realizaron de acuerdo con las normas aprobadas por Obama en junio, que permiten a las fuerzas de Estados Unidos actuar más activamente para apoyar las operaciones de combate estratégicas de las fuerzas afganas, según Cleveland.

Un número similar de ataques se realizaron contra objetivos en materia antiterrorista, incluidos unos 50 ataques contra Al Qaeda y 190 contra Estado Islámico, según el portavoz de las fuerzas de Estados Unidos. Además, se han lanzado ataques para defender a los militares estadounidenses y extranjeros y también para ayudar a las fuerzas afganas.

Los ataques aéreos de Estados Unidos han contribuido a impedir que los milicianos talibán no se hagan con el control de la ciudad de Lashkar Gah, la capital de la provincia de Helmand, aunque todavía siguen controlando un tercio del territorio afgano.

Fuentes gubernamentales estadounidenses han contado que la nueva Fuerza Aérea afgana también ha llegado casi a doblar el número de ataques aéreos aunque todavía no puede hacerse cargo de todas las operaciones aéreas contra los talibán y los grupos insurgentes.

"Los ataques aéreos son muy importantes y los necesitaremos por un periodo de tiempo más largo para combatir a nuestros enemigos", ha explicado Dawlat Waziri, el portavoz del Ministerio afgano de Defensa.

En Afganistán, la Fuerza Aérea estadounidense mantiene un único escuadrón de cazas F16, una unidad de 'drones' y varios aviones de operaciones especiales artillados AC130. El Ejército estadounidense mantiene varios helicópteros de combate Apache, que han sido vistos apoyando a las fuerzas afganas en lugares como Kunduz.

Por primera vez desde 2006, los bombarderos B52 han salido desde Qatar para realizar al menos dos misiones en Afganistán durante este verano, cuando fueron empleados para atacar posiciones de Estado Islámico antes de un asalto terrestre lanzado por fuerzas afganas en la provincia de Nangarhar.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha señalado que podría usar cualquiera de las más de 750 aeronaves que mantiene destacadas en la región para llevar a cabo ataques contra objetivos insurgentes y terroristas en Afganistán.

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