El Parlamento egipcio aprueba las enmiendas a la Constitución con la oposición en contra

Actualizado 19/03/2007 23:46:38 CET

EL CAIRO, 19 Mar. (EP/AP) -

El Parlamento egipto aprobó hoy con la oposición en contra un paquete de enmiendas a la Constitución presentadas por el presidente del país, Hosni Mubarak, para reformar la democracia en Egipto, mientras que la oposición precisamente denuncia que las enmiendas minan el sistema democrático del país. Las 34 enmiendas fueron aprobadas con el voto a favor de 315 parlamentarios del total de 454 que componen el Parlamento, según confirmó el presidente del Parlamento, Fathi Sorour, a la televisión egipcia.

A pesar de que Sorour no hizo público el número de escaños contrarios a la aprobación de las enmiendas --que por otra parte ahora tendrán que ser sometidas a referéndum popular a finales de marzo o principios de abril--, el líder del bloque parlamentario afín a los Hermanos Musulmanes que concurren como independientes, Mohammed Saad al Katatni, aseguró que 108 diputados de la oposición así como otros dos del gobernante Partido Nacional Democrático votaron en contra.

A pesar de pugnar por el boicot, Al Katani explicó a Associated Press que finalmente la oposición participó en la votación para que quedara registrado su rechazado a las enmiendas constitucionales.

Entre las enmiendas más polémicas se incluyen las que prohíben la creación de partidos políticos de corte religiosa, como el ilegalizado Hermanos Musulmanes, aquella que exige que cualquier candidato a presidente salga de las filas de un partido político reconocido y que tenga el mínimo respaldo parlamentario del 3 por ciento de los escaños.

Otra enmienda muy criticada por la oposición es la que pretende crear una comisión independiente para supervisar las elecciones, porque según la oposición, minará la capacidad de los jueces de vigilar los procesos electorales.

Asimismo, otra de las enmiendas aprobadas hoy permitiría sustituir los poderes de emergencia, en vigor desde el asesinato del presidente Anwar Sadat en 1981 por los cuales la Policía tiene amplios poderes para arrestar a personas, al tiempo que aumenta los poderes presidenciales para remitir "cualquier crimen terrorista a cualquiera de las autoridades judiciales que marca la Constitución o la ley". Según la oposición, esta enmienda supondría en la práctica conceder al presidente la capacidad para someter a personas a juicios castrenses.

Por su parte, la organización no gubernamental de Derechos Humanos Amnistía Internacional, criticó que las reformas propuestas, especialmente las relativas a política antiterrorista llevarán a "la mayor erosión de derechos en 26 años" y alimentarán "el sistema de abusos bajo los poderes de emergencia del Estado de Egipto", mientras darán "a ese mal uso de los poderes un extra de legitimidad".

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies