El Ejército avisa de que hay 300 milicianos leales a Estado Islámico preparándose para atentar en Filipinas

Pintada del Grupo Maute y Estado Islámico en Marawi
REUTERS / ROMEO RANOCO
Publicado 05/03/2018 13:58:49CET

MANILA, 5 Mar. (Reuters/EP) -

Al menos 300 milicianos del Grupo Maute, vinculado con Estado Islámico y que en 2017 se hizo con el control durante meses de la ciudad de Marawi, se han reagrupado y están planeando llevar a cabo atentados similares este año en el archipiélago, según ha informado el Ejército filipino.

El comandante Ronald Suscano, portavoz de la primera división de infantería del Ejército, ha dicho que los milicianos del Grupo Maute lograron escaparse de la ofensiva con la que las Fuerzas Armadas retomaron Marawi y mataron a sus principales líderes.

El Gobierno de Estados Unidos declaró la semana pasada al Grupo Maute como una organización terrorista. "Se están reagrupando, retirando y reclutando para otro ataque", ha afirmado el oficial Suscano, en declaraciones a la prensa.

El comandante ha dicho que los milicianos se han dividido en grupos más pequeños y que algunos se han trasladado a la capital del país, Manila, para intentar llevar a cabo atentados. Filipinas es un país con mayoría de población cristiana pero los rebeldes musulmanes del sur llevan años combatiendo contra las fuerzas del Gobierno. Algunos de los milicianos tienen vínculos con grupos terroristas islamistas internacionales como Al Qaeda y Estado Islámico.

La Policía ha informado este lunes de que el sábado detuvo a Abdul Nasser Lomondot, 'número dos' del Grupo Maute, junto a su mujer cuando se encontraban en una estación de tren en Manila. Los dos habían llegado hasta allí utilizando documentación falsa, según informa el diario local 'Sunstar'.

La Policía ha señalado que Lomondot participó en la toma de Marawi y que fue uno de los que planearon un ataque perpetrado en Marantao, en Lanao del Sur, durante el asalto a la ciudad del sur de Filipinas.

El jefe de Estado Mayor del Ejército, el teniente general Rolando Bautista, ha afirmado que los rebeldes islamistas se escaparon de Marawi con grandes sumas de dinero en efectivo que habían robado de viviendas de civiles. Esos fondos les permitieron seguir reclutando combatientes y rearmarse para llevar a cabo nuevos ataques. "Todavía hay una posibilidad de que ocupen otra ciudad, eso es una gran posibilidad", ha afirmado el general Bautista, en declaraciones a la prensa.

Los retrasos en la construcción de Marawi han favorecido que los islamistas recluten a ciudadanos desencantados en una ciudad completamente derruida y con muchos jovenes con escasa formación educativa.

El jefe del Frente Moro de Liberación Islámica (MILF), que mantiene un acuerdo de paz con el Gobierno y que se opone a Estado Islámico, ha advertido este lunes de que los milicianos islamistas siguen reagrupándose en el sur del archipiélago.

En febrero, advirtió de que los grupos terroristas islamistas planeaban hacerse con el control de dos ciudades del sur del país, Iligan y Cotabato, con la ayuda de combatientes extranjeros que han abandonado Irak y Siria.