El Ejército de Pakistán promete "no tener un papel directo" en las elecciones del 25 de julio

Publicado 10/07/2018 23:45:25CET

MADRID, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Ejército de Pakistán ha prometido este martes "no tener un papel directo" en las elecciones que se celebrarán el 25 de julio y ha pedido a la población que vote "al líder y al partido que prefieran".

El portavoz del Ejército paquistaní, Asif Ghafur, ha resaltado que las Fuerzas Armadas apoyarán a la Comisión Electoral de Pakistán (ECP) y desplegarán a más de 371.300 efectivos para garantizar la seguridad durante la jornada.

"Teniendo en cuenta la situación en nuestras fronteras, las fuerzas armadas civiles y el personal retirado serán encargados también de esta tarea", ha agregado, tal y como ha recogido el diario local 'Dawn'.

Así, ha recalcado que la ECP ha pedido al Ejército que garantice la seguridad, transporte los materiales en la víspera de los comicios y transporte el material electoral tras la votación.

En este sentido, ha explicado que los militares no controlarán el material de impresión y ha manifestado que "el recuento de las papeletas es tarea de la ECP". "Tenemos que ayudar a la ECP de forma apolítica y no partidista", ha sostenido.

Por ello, Ghafur ha pedido a cualquier persona que vea "una irregularidad" que se lo comunique al Ejército y a la comisión electoral.

"Salid y votad a cualquier partido o líder al que queráis votar. Intentemos garantizar que, si la participación fue del 40 por ciento en el pasado, sea mucho más elevada esta vez", ha remachado.

Las declaraciones de Ghafur llegan en medio de las acusaciones contra las Fuerzas Armadas sobre su influencia en la política y su supuesto esfuerzo para beneficiar al líder del partido Pakistan Tehrik-e-Insaf (PTI), Imran Jan.

Estas acusaciones han aumentado desde que el Tribunal Supremo ordenara en 2017 el cese del entonces primer ministro, Nawaz Sharif, por cargos de corrupción y su posterior condena a diez años de cárcel.

Sharif, que se encuentra en Reino Unido, ha rechazado las acusaciones y ha sugerido en varias ocasiones que las Fuerzas Armadas estaban detrás del caso. El Ejército, que niega cualquier responsabilidad, puso fin al segundo mandato de Sharif en 1999 con un golpe incruento.

El ex primer ministro, que volvió al cargo en 2013, mantuvo unas relaciones tirantes con el Ejército por su intento de alejar a las Fuerzas Armadas de la política internacional, campo en el que tradicionalmente han tenido un gran peso en el país.

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