El Ejército de Turquía anuncia la muerte de trece milicianos del PKK

Carro de combate turco en el sureste del país
STRINGER TURKEY / REUTERS
Publicado 27/04/2016 4:03:10CET

MADRID, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Ejército de Turquía ha anunciado este martes la muerte de trece presuntos milicianos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) durante la jornada del lunes en cuatro provincias del sureste del país.

En su comunicado, ha detallado que tres milicianos murieron en la localidad de Nusaybin, ubicada en la provincia de Mardin, mientras que otros cuatro lo hicieron en la provincia de Sirnak.

Según las informaciones recogidas por el diario turco 'Hurriyet', el balance de víctimas mortales se completa con la muerte de un miliciano en la provincia de Hakkari, y de otros cinco en la localidad de Kagizman, en la provincia de Kars.

Por último, el Ejército turco ha reconocido la muerte de un soldado en un atentado con bomba perpetrado supuestamente por el PKK en la localidad de Nusaybin.

El alto cargo del PKK Cemil Bayik, uno de los fundadores de la formación, aseguró el lunes que el grupo está dispuesto a incrementar su lucha contra Turquía, acusando a Ankara de intentar forzar a la milicia a rendirse.

"Los kurdos se defenderán hasta el final, así que mientras Turquía mantenga su postura, el PKK incrementará la guerra", advirtió, en unas declaraciones concedidas a la cadena de televisión británica BBC.

Pese a ello, manifestó que la lucha de los kurdos "sólo puede resolverse a través de las negociaciones", recalcando que las mismas únicamente pueden tener lugar "si el Estado kurdo abandona sus políticas genocidas".

En julio se rompió el alto el fuego pactado por el PKK y Turquía en el marco de unas negociaciones de paz que pretendían cerrar un conflicto que se ha cobrado más de 40.000 vidas desde que estalló, en 1984. El alto el fuego estuvo en vigor dos años.

Según los datos oficiales, miles de presuntos integrantes del PKK y más de 350 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto en enfrentamientos o como consecuencia de ataques desde el comienzo de la operación de seguridad en las regiones de mayoría kurda, a mediados de diciembre. Además, las autoridades han impuesto el toque de queda en las zonas más afectadas por los combates, incluidos núcleos urbanos enteros.

Sin embargo, el International Crisis Group ha cifrado el balance de víctimas desde el recrudecimiento de los enfrentamientos en 340 miembros de las fuerzas de seguridad, 300 milicianos del PKK y alrededor de 250 civiles.