El equipo de supervisión del alto el fuego en Sudán del Sur achaca a los rebeldes el ataque del 24 de diciembre en Koch

Publicado 17/01/2018 5:27:54CET

MADRID, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El equipo de supervisión del alto el fuego en Sudán del Sur ha acusado este martes a los rebeldes de estar detrás del ataque perpetrado el 24 de diciembre en la localidad de Koch, horas después de que entrara en vigor el acuerdo.

El Ejército y los rebeldes se acusaron mutuamente de iniciar las hostilidades, que se saldaron con al menos 19 muertos, entre ellos nueve civiles.

En su comunicado, el Mecanismo de Supervisión de los Acuerdos de Seguridad de Transición del Alto el Fuego (CTSAMM) ha tildado de "flagrante violación" del acuerdo la ofensiva de los rebeldes, resaltando que la misma se saldó con la muerte de civiles.

Los rebeldes del Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés en Oposición (SPLA-IO) no se han pronunciado por el momento sobre el informe del organismo.

El CTSAMM ha acusado además a ambas partes de cometer violaciones y otros actos de violencia sexual contra las mujeres en el marco del conflicto, haciendo hincapié en la responsabilidad de las tropas gubernamentales.

"Las mujeres de Sudán del Sur han sufrido y siguen sufriendo todo tipo de violencia, incluida violación, mutilación y acoso por parte de los soldados de todas las partes en conflicto", ha indicado, agregando que ha identificado 154 casos en la capital, Yuba, y sus alrededores entre febrero y diciembre de 2017.

El alto el fuego fue firmado el 21 de diciembre por el presidente, Salva Kiir, y Machar bajo los auspicios de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo de África Oriental (IGAD), tras varios días de conversaciones de paz en la capital de Etiopía, Adís Abeba, si bien desde entonces se han registrado numerosas violaciones del mismo.

En 2015, las partes ya firmaron un acuerdo similar que estalló un año después debido a una escalada de violencia en Yuba, que en apenas unos días dejó decenas de muertos y miles de nuevos desplazados.

Sudán del Sur vive sumido en una guerra civil desde diciembre de 2013 que enfrenta a los partidarios de Kiir, de etnia dinka, con las fuerzas leales a Machar, de etnia nuer.

Naciones Unidas ha alertado en varias ocasiones de la posibilidad de un genocidio en el país, debido al cariz étnico que parece estar tomando el conflicto.