Más de 100.000 sefardíes murieron en la II Guerra Mundial, según la Asociación Judeo-Española en Auschwitz

Actualizado 22/01/2007 16:04:45 CET

El Gobierno invita por "primera vez" a una delegación de 14 judeo- españoles para participar de los actos de la Semana del Holocausto

MADRID, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

Entre 100.000 y 150.000 judeo-españoles murieron durante la Segunda Guerra Mundial, explicó hoy el vicepresidente de la Asociación Judeo-Española en Auschwitz, Michel Azaria, quien, además, aseguró que "no se sabe" cuántos de ellos perdieron la vida en los campos de exterminio nazis.

Durante un encuentro en la Asociación de Periodistas Europeos (APE), en el marco de los actos conmemorativos de la Semana del Holocausto, Azaria aseguró que "casi de la mitad" de la población judeo-española que residía en esa época en Europa --alrededor de 400.000--- fueron exterminados en la construcción de carreteras en Grecia y en los campos de concentración en Auschwitz y Birkenau, lo que, según precisó, dificultó "la expansión de la cultura y la lengua judeo-española".

Asimismo, aseguró que "hasta no hace mucho tiempo" no se hablaba de la presencia de los judeo-españoles en los campos de exterminio. Prueba de ello, señaló, la ausencia hasta el año 2003 de una placa en judeo-español en el monumento que recuerda las 19 lenguas de las víctimas del Holocausto, erigida en 1965 por el Gobierno polaco en Auschwitz.

"Tuvimos que esperar hasta 2003 para que pusieran una placa que recordara la lengua de los judeo-españoles y creo que eso se logró porque les recordamos que la última palabra de los judeo-españoles que murieron allí fue en su lengua materna", aseguró Azaria, cuya asociación fue la responsable de lograr este "reconocimiento".

"IMPORTANTE TOMA DE CONCIENCIA".

Por su parte, la vocal asesora de la Dirección de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia, Henar Corbi Murgui, destacó "la importante toma de conciencia" por parte del Gobierno español por la cuestión de los judeo-españoles.

En este sentido, remarcó la invitación por "primera vez" de una delegación de 14 judeo-españoles para participar de los actos conmemorativos de la Semana del Holocausto con el objetivo de "dar a conocer su historia trágica en los campos de exterminio".

En esta línea, también resaltó la incorporación de España, el pasado mes de diciembre, al grupo de trabajo internacional sobre "la memoria, la enseñanza y la investigación de los archivos del Holocausto"; la inclusión en el currículum escolar de la enseñanza específica de este tema, y la creación de la Casa de Sefarad. "Era una responsabilidad del Gobierno y se está haciendo", insistió.

"VOY CINCO VECES AL AÑO".

Por otro lado, el judeo-español Shlomo Venezia, deportado a Auschwitz en 1944 y uno de los últimos 'sonderkomandos' --comandos especiales-- en vida, aseguró que desde 1992 ha vuelto a ese campo de concentración por lo menos "45 veces", con profesores y alumnos para "que no se olvide lo que sucedió allí". "Me siento muy mal cuando algunos dicen que el Holocausto no existió. Por eso voy cinco veces al año", insistió.

Venezia, de 83 años de edad y actualmente residente en Roma, tardó 50 años en dar testimonio. Su permanencia en Auschwitz estuvo marcada por la labor que fue obligado a desempeñar en el crematorio número 3 de ese campo de exterminio, grupos de trabajo que eran conocidos como 'sonderkomandos'.

"Me preguntaron qué sabía hacer y les dije que barbero; entonces me dieron unas tijeras y tenía que cortarle el pelo a los cadáveres que morían en la cámara de gas. Mi hermano dijo que era dentista y le tocó quitar los dientes de oro a los muertos. Ese era nuestro trabajo", señaló este judeo-español, que, después de entrar en Auschwitz, no volvió a ver a sus padres y hermanas.

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