El Estado Islámico se hace fuerte en el norte de Siria

Militantes del Estado islámico en Siria
REUTERS
Publicado 03/06/2015 19:00:08CET

BEIRUT, 3 Jun. (Reuters/EP) -

El Ejército sirio y las milicias afines puede que no sean capaces de contener los ataques de los milicianos de Estado Islámico en Hasaka, en el noreste de Siria, según ha informado un funcionario kurdo.

Las Unidades de Protección Popular (YPG) --principal formación armada kurda siria-- han arrebatado grandes zonas de territorio a Estado Islámico en el norte del país desde mayo. Estado Islámico intenta contrarrestar estas pérdidas con ataques contra zonas controladas por el Gobierno en la ciudad de Hasaka, ya que el grupo ve a "las fuerzas gubernamentales unos adversarios más débiles que los kurdos", ha dicho un portavoz del YPG, Redur Xelil, al Observatotio Sirio para los Derechos Humanos.

"No creemos que el régimen sea capaz de repeler el ataque si Estado Islámico está muy decidido a avanzar hacia la ciudad", ha afirmado Xelil. "La mitad norte de la ciudad está bajo nuestro control y cuando lleguen a nuestra frontera recibirán sin lugar a dudas una fuerte respuesta", ha asegurado.

La provincia de Hasaka, una zona triangular que conecta con Turquía e Irak, es un área estratégica porque permite unir zonas bajo control de Estado Islámico en Siria e Irak.

La provincia tiene una mayoría de población kurda, cuyas fuerzas están manteniendo intensos combates contra Estado Islámico en el norte de Siria. Los kurdos dicen que no coordinan sus operaciones con las Fuerzas Armadas sirias, pero han trabajado con el apoyo de los ataques aéreos de la coalición de Estados Unidos contra el grupo terrorista que lidera Abú Bakr al Baghdadi.

CONTRARRESTAR LAS PÉRDIDAS

El Observatorio, que recopila información con su red de fuentes desplegadas en territorio sirio, ha informado de que el grupo yihadista ha hecho estallar coches bomba contra soldados gubernamentales que se encontraban a dos kilómetros de la ciudad. "Es un grave ataque. Un intento para recuperarse de otras pérdidas", ha afirmado el director del Observatorio, Rami Abdulrajaman.

La televisión estatal también ha reportado estos enfrentamientos detallando que han tenido lugar cerca de una prisión situada al sur de Hasaka, después de que Estado Islámico hiciese estallar cinco coches bomba.

Mientras, los duros combates están poniendo bajo una presión sin precedentes al presidente sirio, Bashar al Assad, cuyos esfuerzos se concentran en mantener el control de las regiones occidentales, que incluyen a Damasco, con la ayuda del grupo libanés Hezbolá.

Hezbolá ha comunicado que ha retomado zonas próximas a la frontera con Líbano y que está ampliando su ofensiva junto al Ejército sirio para limpiar el área de grupos milicianos que incluyen a la rama de Al Qaeda en Siria, el Frente al Nusra.

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