El exconductor personal de Trump demanda al presidente por 178.000 dólares en horas extra impagadas

Donald Trump
REUTERS / JONATHAN ERNST - Archivo
Publicado 09/07/2018 21:48:18CET

NUEVA YORK, 9 Jul. (Reuters/EP) -

El conductor personal de Donald Trump durante 20 años ha demandado este lunes a la empresa del presidente estadounidense por un total de 178.000 dólares (unos 151.000 euros) por las horas extras que trabajó y que nunca le pagaron. Además, denuncia que no tuvo ninguna subida significativa de salario en doce años.

Los impagos al conductor, Noel Cintron, corresponden al trabajo extra de sus seis últimos años en el puesto --3.300 horas a 54,09 dólares la hora--, ya que las anteriores no pueden ser ya reclamadas judicialmente.

"El presidente Donald Trump ha explotado y negado improtantes retribuciones al que fue su conductor personal durante muchos años en una cruel exhibición de privilegios sin fundamento y sin el más mínimo sentido del 'nobleza obliga'", subraya la demanda.

The Trump Organization ha confirmado que Cintron fue uno de sus trabajadores pero sostiene que fue remunerado "generosamente" y que la demanda no tendrá éxito. "El señor Cintron fue siempre retribuido generosamente y conforme a la ley", ha apuntado una portavoz de la empresa de Trump a través de un correo electrónico. "Cuando los hechos salgan a la luz espramos que así sea reconocido en el tribunal", ha añadido.

La demanda ha sido presentada ante el Tribunal Supremo del Estado de Nueva York, con sede en Manhattan. Donald Trump no está acusado personalmente, pero este caso se suma a la larga lista de litigios de los que han sido objeto el presidente y su empresa.

El conductor asegura que trabajó para Trump y su familia durante más de un cuarto de siglo con entre 50 y 55 horas semanales de media. En 2016, cuando el Servicio Secreto asumió la conducción de los vehículos de Trump, Cintron pasó al departamento de seguridad de Trump.

La demanda explica además que en su salario era de 68.000 dólares en 2006 y pasó a 75.000 dólares en 2010, pero esa subida le obligó a renunciar a un seguro sanitario que le ahorró a la empresa de Trump 17.866 dólares anuales.