FARC
REUTERS / JOSE GOMEZ
Actualizado: martes, 27 junio 2017 18:11

Las primeras elecciones en las que podrán participar serán las presidenciales y parlamentarias de 2018

BOGOTÁ, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han completado su desarme, cumpliendo así una de las principales exigencias del acuerdo de paz firmado el año pasado con el Gobierno, en una acción "histórica" que despeja el camino para que la hasta ahora mayor guerrilla del país se convierta en un partido político dejando atrás más de medio siglo de guerra.

La Misión de Naciones Unidas en Colombia ha anunciado que ya ha recogido todas las "armas individuales" de las FARC, un total de 7.132, entre pistolas, fusiles, lanzacohetes y lanzagranadas, lo que marca el fin de un proceso que comenzó en marzo y que, en términos técnicos, aún no ha concluido.

Los cerca de 8.000 guerrilleros que integran las FARC han quedado desarmados, a excepción de un pequeño grupo, en el que se incluye la cúpula insurgente, que se encargará de garantizar la seguridad en las zonas veredales donde se ha concentrado el grupo armado para dar el paso a la vida civil.

"No es solo que un guerrillero le entrega su fusil a Naciones Unidas", ha explicado el Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, en una entrevista concedida al diario local 'El Tiempo'. "La ONU verifica que está en un listado entregado por las FARC" y solo entonces "le da un certificado".

El insurgente debe firmar además "un compromiso de que no va a volver a empuñar las armas" y, en ese momento, el Gobierno, a través de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, "acredita que es un miembro de las FARC que ha dejado las armas, lo cual le da derecho a amnistía o al tratamiento penal que corresponda y a los paquetes de reincorporación".

Con este proceso, que se ha completado este martes, "los hombres y las mujeres de las FARC dan su paso a la vida civil". "Es un día que todos estábamos esperando, ver con nuestros ojos el tránsito a la legalidad de las FARC", ha destacado Jaramillo, según un vídeo difundido por el Gobierno.

¿QUÉ QUEDA?

Sin embargo, los insurgentes retendrán todavía un pequeño número de armas para garantizar su seguridad en las zonas veredales, donde se concentrarán hasta que la guerrilla pase realmente a formar parte del pasado de Colombia, algo que está previsto para el 1 de agosto, de acuerdo con el calendario pactado.

En este ínterin, Naciones Unidas tendrá que completar igualmente su tarea, sacando de las zonas veredales las 949 caletas en las que se han ido almacenando las armas de las FARC. Este arsenal bélico será destruido para erigir con sus restos monumentos a los ocho millones de víctimas que ha dejado el conflicto armado.

En esa fecha --1 de agosto--, las zonas veredales, donde viven los rebeldes desde que abandonaron sus antiguos escondites en la selva en febrero, se convertirán en campamentos dedicados a la reincorporación de los guerrilleros, tanto de forma individual como colectiva.

La seguridad estará a cargo de las fuerzas regulares de Colombia --de ahí que ese pequeño grupo quede también desarmado-- y las autoridades locales recuperarán su jurisdicción sobre estos territorios. Los ya ex miembros de las FARC y los habitantes de los municipios vecinos comenzarán a interactuar libremente.

FASE POLÍTICA

La desmovilización y el desarme de las FARC son las únicas condiciones impuestas en el acuerdo de paz para que los ya ex combatientes puedan irrumpir en el debate político colombiano convertidos en partido, uno de los anhelos tradicionales de la guerrilla.

El líder de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias 'Timochenko', ha explicado recientemente que el grupo celebrará un nuevo cónclave entre agosto y septiembre, el segundo desde que hay paz, para tener "una discusión abierta", "lo más amplia posible", de la que surja "la plataforma política", tanto la "tesis" como el nombre.

"Construir un proyecto político no es una fórmula matemática, hay que tener en cuenta el tiempo, el espacio, las dinámicas sociales...", ha señalado y ha admitido que las FARC están "preocupadas" por "acertar" con una propuesta política que llevan años rumiando.

El nuevo partido solo será reconocido si cumple los requisitos que exige la ley de formaciones políticas y perderá este estatus si "incurre en faltas previstas, tales como estimular la creación de asociaciones ilegales o permitir el uso de la violencia", ha aclarado el Alto Comisionado para la Paz.

PRIMERA PRUEBA: 2018

Las primeras elecciones en las que podrán participar las FARC como partido político serán las presidenciales y legislativas previstas para 2018, si bien 'Timochenko' ya ha aclarado que la guerrilla no presentará candidato a la Casa de Nariño por considerar que aún es demasiado pronto.

Así, el objetivo de las FARC será el Congreso, donde pretende conformar "un gran frente que aglutine a todos los que han trabajado por la paz en Colombia" para garantizar la implementación de los textos de La Habana, cerca de 300 páginas que la sede legislativa debe transformar en leyes.

El acuerdo de paz les garantiza una representación mínima de cinco senadores y cinco diputados durante los próximos dos períodos electorales. "Solo se asignarán los que falten para completar cinco escaños, de tal manera que cuando la lista obtenga cinco o más no se les asignará ninguno adicional", precisa el Alto Comisionado.

Estos diputados y senadores sustituirán a los seis portavoces --tres en el Senado y tres en la Cámara de Representantes-- con los que cuenta actualmente la guerrilla en el Congreso para participar "exclusivamente" en los trámites relacionados con el acuerdo de paz.

GUERRILLERO A GUERRILLERO

Con todo ello, las FARC habrán dejado de existir como guerrilla pero sus antiguos miembros aún tendrán que someterse a un proceso de reincorporación a la vida civil, ya que solo los líderes insurgentes participarán en el proyecto político, dejando al grueso de los guerrilleros en la casilla de salida.

El ministro para el Postconflicto, Rafael Pardo, contaba en una reciente entrevista con Europa Press que en las zonas veredales ya "se ha comenzado un censo para saber cuál es la condición educativa y la vocación" de casa guerrillero y poder darles "un horizonte digno" lejos de la lucha armada.

"Las FARC prefieren que sean opciones colectivas de reincorporación, pero, por supuesto, la libertad individual prima, por lo que pueden optar por cualquier opción". Lo que es seguro, añadía en una entrevista posterior Jaramillo, es que este proceso se dará en el ámbito rural.

Los ex guerrilleros podrían convertirse así en "constructores de la paz" --"cosa que nunca se ha hecho en Colombia"--, por ejemplo, participando en las tareas de desminado o en la reconstrucción de las propiedades e infraestructuras dañadas por el conflicto.

"Estamos dejando atrás una época histórica. Vamos para delante", han proclamado las FARC.

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