Francia dice que sólo considerará la evacuación de musulmanes "como último recurso"

Publicado 09/04/2014 3:51:47CET

PARÍS, 9 Abr. (Reuters/EP) -

El Gobierno de Francia ha afirmado este martes que la evacuación de musulmanes residentes en República Centroafricana (RCA) que se encuentran bajo amenazas de represalias en medio del conflicto en el país sólo será llevado a cabo "como último recurso".

Naciones Unidas afirmó el 1 de abril que estaba intentando evacuar a 19.000 musulmanes residentes en la capital, Bangui, y otras partes del país que se encontraban rodeadas por integrantes de las milicias cristianas 'anti balaka' por el riesgo que corrían sus vidas.

Estas milicias han atacado en varias ocasiones los convoyes de musulmanes que están siendo evacuados por organismo privados y las tropas chadianas desplegadas en el país.

Sin embargo, el director del contingente francés desplegado en RCA, el general Francisco Soriano, se opuso la semana pasada a la evacuación argumentando que su papel "es proteger a la población y hacer todo lo posible para que vivan donde siempre han vivido".

En este sentido, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Romain Nadal, ha recalcado que "Francia considera que el traslado de población ha de ser el último recurso", si bien ha matizado que "está ayudando a hacer más fáciles algunas evacuaciones limitadas tras un acuerdo con la población, especialmente si su seguridad está amenazada o si el acceso de ayuda humanitaria no puede ser garantizado".

"Lo urgente a día de hoy es salvar vidas. El objetivo es proteger a la gente. El fracaso es el proceso de reconciliación nacional, que está llevando mucho tiempo", ha remachado Nadal.

Por su parte, el director de Emergencias de Human Rights Watch (HRW), Peter Bouckaert, ha indicado a través de su perfil en la red social Twitter que el cambio de posición de París salvará vidas.

La ONU ha cifrado en miles el número de muertos y en 2,2 millones --alrededor de la mitad de la población-- el número de personas que necesitan ayuda humanitaria desde el inicio en diciembre de 2012 del conflicto tras el levantamiento armado de la guerrilla Séléka, formada principalmente por musulmanes.

Además, más de 650.000 personas son desplazados internos, mientras que más de 290.000 han huido a los países vecinos buscando refugiarse lejos del conflicto, que ha tomado un cariz crecientemente sectario con la toma de las armas por parte de las milicias cristianas.

Como consecuencia de ello, alrededor de 15.000 musulmanes se encuentran atrapados en la capital, Bangui, y otros puntos del norte, el noroeste y el sur del país, protegidos por las fuerzas internacionales, pero en una situación aún así peligrosa.

"Los 'anti balaka', que surgieron como una reacción a las actitudes depredadoras de Séléka, se están metamorfoseando en bandas criminales que, además de seguir persiguiendo a los musulmanes, están comenzando a atacar a otros cristianos y no musulmanes", advirtió a finales de marzo la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay.

En sus declaraciones, Pillay elertó de la existencia de casos de decapitaciones de niños, violaciones y actos de canibalismo en el marco del conflicto desatado en RCA, antes de subrayar que "el odio intercomunitario sigue a un nivel aterrador" en el país.

"RCA se ha convertido en un país en el que la gente no es sólo asesinada, es torturada, mutilada, quemada y desmembrada, en ocasiones por turbas espontáneas, así como por grupos organizados de combatientes armados", manifestó.

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