Francia se ve obligada a repatriar el portaaviones contaminado 'Clemenceau' por orden del Consejo de Estado

Actualizado 15/02/2006 17:14:30 CET

PARIS, 15 Feb. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -

El presidente francés, Jacques Chirac, se ha visto obligado a pedir al portaaviones 'Clemenceau' que dé media vuelta, tras una decisión del Consejo de Estado, que exige la repatriación del buque, que viajaba a la India para ser desamiantado.

Chirac viaja precisamente a La India el próximo domingo. El país había impedido al portaaviones francés entrar en sus aguas territoriales hasta que no se determinase el tipo de contaminación que portaba su casco. El objetivo es que fuese descontaminado en astilleros indios, antes de su desguace.

El Elíseo ha comunicado que se pondrá en marcha un "contraanálisis para establecer de manera incontestable las cantidades de amianto y otras sustancias todavía presentes en el navío". Cuatro asociaciones ecologistas, responsables de la denuncia ante el Consejo de Estado, sostienen que la contaminación del submarino es mayor que la reconocida por las autoridades.

Mientras las autoridades sostienen que tras una limpieza parcial en Toulon sólo quedan 45 toneladas de amianto en el barco, un examen de tres expertos por la cuenta de estas asociaciones constató que el portaaviones lleva aparejadas todavía entre 500 y 1000 toneladas de amianto.

El 'Clemenceau', pues, volverá a aguas francesas "en una posición de espera que ofrece todas las garantías de seguridad, hasta que se tome una decisión definitiva sobre su desmantelamiento", según la presidencia gala.

Chirac ha emplazado al resto de los Veinticinco países de la UE a imponer "normas rigurosas que den todas las garantías de respeto al derecho social, a la salud de los trabajadores y del medioambiente cuando un navío se exporta en unos astilleros extranjeros para su desmantelamiento".

Una preocupación no expresada por el Ejecutivo hasta ser hoy desautorizado por parte del Consejo de Estado de exportar el barco, pero que sí habían subrayado las asociaciones ecologistas. En Europa no existen astilleros que puedan encararse del desmantelamiento de un navío tan tóxico como el 'Clemenceau', uno de los motivos esgrimidos por el Gobierno galo para defender su viaje hasta La India.

"Desde el principio, alertamos al Gobierno de que estaba violndo el derecho europeo y que este desamiantaje cosmético no servía", aseguró Greenpeace Francia, quien pidió que se creen espacios de descontaminación de buques en Europa para respetar "los derechos de los trabajadores extranjeros". Greenpeace hace referencia a una parte de la limpieza del barco, que tuvo lugar en Toulon en 2004.

En este sentido, el primer ministro, Dominique de Villepin, anunció hoy que el Gobierno creará una comisión interministerial encargada de la reforma de "los procedimientos de exportación" de antiguo material de guerra.

En 1997, tras 36 años de servicio, el portaaviones 'Clemenceau' fue desarmado. Posteriormente, en 2003, fue vendido a una empresa española para ser desamientado y desmantelado. La empresacontaba con realizar los trabajos en Turquía, por lo que las autoridades galas suspendieron el contrato porque violaba el compromiso de llevar a cabo la descontaminación en la Unión Europea.

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