El Parlamento francés vota mañana la polémica ley de inmigración

Actualizado 22/10/2007 22:10:11 CET

El texto contempla una regularización de trabajadores 'sin papeles' como la de Zapatero

PARIS, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Parlamento francés votará mañana la polémica nueva ley de gestión de la inmigración que contempla, entre otras cosas, la posibilidad de recurrir a los análisis de ADN para los inmigrantes que soliciten la reagrupación familiar.

El texto, elaborado por el ministro de Inmigración e Identidad nacional, Brice Hortefeux, prevé también una regularización de trabajadores 'sin papeles' similar a la que hizo el presidente José Luis Rodríguez Zapatero que tan criticada fue por el entonces ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy.

El pasado 16 de octubre la comisión mixta paritaria integrada por siete senadores y otros tantos diputados en su mayoría de la gubernamental UMP dio luz verde al borrador legislativo, una versión suavizada pero todavía polémica de la ley.

Prevé, entre otras cosas, la gratuidad de los análisis de ADN, que éstos se realicen sólo para buscar la filiación con la madre, a petición del candidato, de manera experimental hasta el 31 de diciembre de 2009 y con una decisión judicial previa.

Además estará reservado para los ciudadanos de los países en los cuales el estado civil tenga carencias o sea "inexistente". Será necesario también recabar la opinión del Comité francés de Ética, que ya consideró la medida "contraria al espíritu de la ley francesa".

La comisión mixta Asamblea-Senado ha mantenido el ADN pero a cambio ha suprimido una disposición que negaba el derecho de los 'sin papeles' a ser alojados en centros de acogida de urgencia. Mañana, la Asamblea Nacional examinará las conclusiones de la comisión paritaria y por la tarde, a petición de los diputados socialistas, el texto será sometido a un voto solemne que será el que permita adoptar la ley de manera definitiva.

INADVERTIDA

Por otra parte, la ley incluye una enmienda parlamentaria, que pasó completamente inadvertida porque la polémica sobre el ADN la relegó a un segundo plano que, en la práctica, abre la puerta a una regularización de los 'sin papeles' que trabajan actualmente de manera ilegal en empresas francesas.

Votado por unanimidad en la Asamblea Nacional con el aval del Gobierno y en los mismos términos por el Senado, el texto responde, según sus autores, a la voluntad del presidente de la República de incrementar el porcentaje de inmigración económica en los flujos migratorios.

"Con caracter excepcional es necesario poder regularizar a los trabajadores", se subraya en la exposición de motivos del texto legislativo, que también explica que se trata de facultar a la autoridad administrativa para regularizar a un extranjero a condición de que encuentre un trabajo en un oficio y zona geográfica que se caracterice por las dificultades para encontrar trabajadores.

La idea nació en 2006 a raíz de un debate entre Frédéric Lefebvre, asesor parlamentario del entonces ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, y el diputado de los Verdes Noël Mamère, cuando el Parlamento examinaba la anterior ley sobre inmigración y se disponía a suprimir el derecho a la regularización para los inmigrantes que llevaran diez años en Francia.

CASO POR CASO

Para el Gobierno, esta regularización era una especie de "recompensa" a la clandestinidad pero el diputado de los Verdes defendió que muchos extranjeros, a pesar de todas las dificultades con las que se encontraban, habían logrado construir su vida en Francia.

Sensible a estos argumentos, el consejero de Sarkozy empezó a preparar una enmienda, pero el ministro del Interior era "más bien hostil" a la idea. Ahora, la posibilidad de regularizar a los trabajadores apunta "en la buena dirección", según Lefebvre.

"Desde el momento en el que definimos estos sectores económicos necesitados, con la idea de solicitar mano de obra extranjera, podemos ver en nuestro territorio si hay gente competente para responder a estas necesidades, y damos así la posibilidad al prefecto de regularizar a estas personas caso por caso", explica.

Para el Gobierno, abrir la puerta a un permiso de residencia para los extranjeros que vayan a ser contratados no supone "de manera alguna iniciar la vía de una regularización masiva". El Ejecutivo insiste en que la medida será "excepcional" y se hará "caso por caso" siendo la lucha contra el trabajo ilegal la prioridad "número uno".

ESPAÑA, ITALIA Y ALEMANIA

Francia se une así a algunos de los vecinos europeos que han llevado a cabo medidas similares, como el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que regularizó en 2005 a unos 600.000 trabajadores, o los de Berlusconi y Romano Prodi en Italia, que hicieron lo mismo con 1,1 millones de personas. También Alemana, a finales de 2006, propuso conceder permisos de residencia a decenas de miles de inmigrantes que acreditaron tener un empleo.

Se calcula que el número de 'sin papeles' en Francia es de entre 200.000 y 400.000, que cubren las necesidades de sectores con serios problemas para contratar gente, como la agricultura, la hostelería o la restauración. El propio ministro de Inmigración cifró el pasado mes de septiembre en 470. 000 las ofertas de empleo no cubiertas por los trabajadores franceses.

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