Francia.- Royal llega hoy a China en viaje de precampaña para discutir sobre la creciente economía del país

Actualizado 05/01/2007 13:27:35 CET

PARIS, 5 Ene. (EP/AP) -

La candidata presidencial del Partido Socialista francés, Segolene Royal, viaja hoy a Beijing para impulsar su imagen internacional y responder a las preocupaciones sobre los desafíos económicos que genera el fuerte crecimiento del gigante asiático.

El viaje tendrá cuatro días de duración y en él se reunirá con varios responsables politicos chinos, aunque desde la organización de su partido no se precisó si también lo hará con el presidente chino, Hu Jintao.

El calendario también incluye visitas a la Gran Muralla china y la Ciudad Prohibida el sábado y el domingo, a un centro de investigación de Telecom, un encuentro con estudiantes chinos y franceses allí afincados así como una visita a las instalaciones para la celebración de los Juegos Olímpicos en 2008.

En cuanto al rápido desarrollo económico del país comunista, Royal quitó importancia a los temores de una posible absorción del comercio chino sobre el francés y, en cambio, opinó que también puede resultar una buena oportunidad para los negocios galos. "Deberíamos organizarnos para que el desarrollo de Beijing se convierta para nosotros en una oportunidad para la creación de empleo", declaró.

Asimismo, Royal anunció que planea discutir sobra la situación de los Derechos Humanos en China aunque sin intimidar a sus anfitriones del Partido Comunista. "No voy allí para darle lecciones a nadie", expresó la candidata. Este supone su segundo viaje internacional como parte de las medidas de precampaña para las elecciones presidenciales que se celebrarán la próxima primavera y que disputará con el previsiblemente candidato derechista y actual ministro del Interior, Nicolás Sarkozy.

El primero se produjo en diciembre cuando viajó a Oriente Medio. En este periplo se produjo un encuentro con un miembro de Hezbolá, quien comparó en presencia de la candidata socialista las acciones del Estado de Israel con las de la Alemania nazi en Francia durante la Segunda Guerra Mundial. Royal no recriminó ese comentario aduciendo más tarde que su traductor lo había omitido, lo que suscitó las críticas de un buen número de líderes políticos.