Sarkozy viaja a Sofía sin Cecilia para no avivar la polémica sobre su papel en la liberación de las enfermeras

Actualizado 04/10/2007 19:39:58 CET

La mujer del presidente evita su presencia en actos oficiales

PARIS/SOFIA, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, viajó hoy a Sofía donde fue condecorado con la máxima distinción del país por la actuación francesa en la liberación de las enfermeras búlgaras condenadas a muerte en Libia acusadas de haber contagiado de sida a más de 500 niños del hospital de Bengazi.

El papel de la 'primera dama' gala, Cecilia Sarkozy, que se desplazó a Trípoli y se entrevistó incluso con el coronel Muamar el Gadafi, fue clave para lograr un final feliz en el caso de las enfermeras pero también fue objeto de una viva polémica en Francia. Para evitar alimentarla, el Elíseo anunció ayer que el presidente viajaría sólo a Sofía.

No obstante, Sarkozy no ha podido evitar las preguntas sobre la ausencia de Cecilia y ya en Sofía dijo que su mujer no había viajado "porque está cansada de toda la polémica en torno a esta cuestión".

"Si queremos mencionar su contribución, no deberíamos olvidar mencionar la contribución de (la comisaria europea de Exteriores) Benita Ferrero-Waldner y de Jose Manuel Barroso", el presidente de la Comisión Europea, subrayó.

Ambos también contribuyeron a lograr a finales de julio la liberación de los seis sanitarios que, no obstante, salieron de Libia en un avión presidencial francés en el que viajaba la primera dama.

Por otro lado, Sarkozy ha sido galardonado con la máxima distinción de Bulgaria, la orden 'Stara Planina' por su ayuda en la liberación de los seis facultativos. El presidente búlgaro, Georgi Parvanov, alabó los esfuerzos de Sarkozy en la fase final de la liberación. "La Unión Europea ya había conseguido mucho, pero el valor y las acciones decisivas del presidente Sarkozy y su mujer, Cecilia, llevaron estos esfuerzos a un final exitoso", afirmó durante la ceremonia.

VENTA DE CORBETAS

Durante su visita, Sarkozy también tiene previsto impulsar las relaciones económicas y militares con Bulgaria y se prevé que cierre un acuerdo por cuatro corbetas militares Gowind. Además, tiene previsto reunirse con el primer ministro, Sergei Stanishev, y con las cinco enfermeras y el médico.

El presidente francés no quiso confirmar si el contrato por las corbetas, valorado en 750 millones de euros, está cerrado, pero dijo que el trato ayudaría a modernizar la flota búlgara, así como a "estimular la industria de construcción de barcos y a crear oportunidades para nuevos contratos".

Sarkozy tampoco ha escapado de las criticas por utilizar el caso de las enfermeras para darse autobombo y, de hecho, una comisión parlamentaria está a punto de iniciar sus trabajos para averiguar si hubo "contrapartidas" a Trípoli.

El Partido Socialista francés llegó incluso a pedir la comparecencia de la propia Cecilia en la comisión, petición que ha caído en el olvido después de que el Elíseo dejara claro que la primera dama no acudiría.

DECEPCIÓN

La ausencia de Cecilia Sarkozy ha causado en Bulgaria cierta decepción porque ambos eran esperados en la capital búlgara poco menos que como "héroes", según relata el diario francés 'Le Parisien'. El rotativo vincula esta ausencia al deseo de la propia Cecilia de no asumir el papel de primera dama.

De hecho, desde el 14 de julio, el día de la fiesta nacional francesa, no ha vuelto a aparecer ejerciendo funciones oficiales. En agosto, cuando se desplazó a Estados Unidos, Sarkozy puso como excusa una enfermedad leve para justificar su ausencia en un desayuno ofrecido por el presidente George W. Bush.

Aparte del 14 de julio sólo se ha dejado ver en público al lado de su esposo en dos ocasiones: el 16 de mayo durante la investidura de Sarkozy como presidente de la República y el 6 de junio en la comida de Jefes de Estado organizada con motivo del G-8 celebrado en la localidad alemana de Heiligendam.

"No era mi intención actuar como una primera dama. Simplemente contribuir con mis medios a desbloquear una situación", llegó a decir Cecilia Sarkozy a principios de septiembre en el periódico 'El este republicano' tras el revuelo creado por su actuación en Libia.

UN ROL INDEFINIDO

El Elíseo prometió que una vez iniciado el nuevo curso político en septiembre se definiría el papel de la esposa del presidente, pero hasta la fecha nada de eso ha ocurrido. "No quiere definir su papel. Es muy celosa de su libertad. Definirla sería limitarla", admite el portavoz del Elíseo, David Martinon.

Pero esa indefinición no parece sino alentar el interés mediático de Cecilia Sarkozy, que volvió a ocupar las portadas del papel 'cuché' cuando falleció su anterior marido y padre de sus dos hijas, el actor Jacques Martin. Los diarios no le pierden la pista e informan, por ejemplo, de que asiste al estreno de tal o cual película o entra en el Ayuntamiento del distrito octavo de París para renovar el carné de identidad de una de sus hijas.

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