Gerry Adams reta a sentarse a hablar con él a quienes pusieron un explosivo en su casa

El presidente del Sinn Féin, Gerry Adams
REUTERS / CLODAGH KILCOYNE - Archivo
Publicado 14/07/2018 14:41:36CET

DUBLÍN, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

El antiguo líder del Sinn Féin Gerry Adams ha retado a los responsables de la colocación de un explosivo en su casa de Belfast a sentarse con él a hablar. La detonación no ha causado víctimas, pero agrava el clima de tensión de las últimas semanas en Irlanda del Norte.

Adams ha comparecido ante la prensa frente a su casa de Belfast acompañado por varios dirigentes del partido republicano para pedir calma y retar a los responsables.

"A los implicados en este ataque, si tienen las agallas de colarse en nuestras casas, entonces creo que sus representantes deberían venir a verme. Me gustaría que tuvieran el coraje y las agallas para sentarse y decir de qué trata todo esto (...). Explicadme la lógica de esta acción", ha afirmado Adams.

Adamas ha recordado que dos de sus nietos estaban en la entrada de su casa diez minutos antes del ataque y ha subrayado su gravedad, aunque ha pedido calma. "Estamos en un proceso de cambio y hay gente que se resiste a cambiar. Si nuestras familias mantienen la calma, pedimos a todos los demás que también lo hagan", ha apostillado.

La casa de Adams fue atacada con un "un artefacto industrial de fuegos artificiales capaz de causar daños graves y heridas", ha informado la Policía de Irlanda del Norte. Igulamente fue atacada con un explosivo similar la casa de un antiguo presidente del partido, Bobby Storey.

Los ataques tienen lugar después de días de violencia callejera en la ciudad irlandesa de Londonderry con motivo del 20 aniversario de los acuerdos del Viernes Santo, el alto el fuego entre el Ejército Republicano Irlandés (IRA) y el Gobierno británico que Adams facilitó y pusieron fin a décadas de violencia en Reino Unido.

Sin embargo, varios grupos de nacionalistas norirlandeses siguen activos y acusan de traición a Adams, por mucho que contribuyera a acabar con un conflicto que costó las vidas de más de 3.000 personas. De hecho, ayer viernes fueron arroajados más de 70 cócteles molotov en toda la ciudad, y se registraron incluso intentos de asesinato contra agentes de la Policía.