Gibraltar- Caurana dice que Gibraltar no tiene "nada que temer" de la mejor relación con España tras Acuerdos de Córdoba

Actualizado 05/01/2007 19:07:56 CET

Subraya la importancia de la nueva Constitución que otorga un mayor autogobierno sin renunciar a la soberanía británica

MADRID, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

El ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, defendió firmemente anoche en su discurso de Año Nuevo en la televisión los Acuerdos de Córdoba suscritos por los gobiernos de España, Reino Unido y el Peñón, y aseguró que no hay "nada que temer" en el plano político por el hecho de que estos hayan aportado una mejora en las relaciones con España. Asimismo, subrayó la importancia de la nueva Constitución que entró en vigor esta semana porque "preserva nuestro derecho a seguir siendo británicos tanto tiempo como queramos".

"Gibraltar no debería, y no necesita temer por su seguridad política ante la normalidad y el progreso en nuestras relaciones con España" auspiciadas en buena medida, admitió, por los mencionados acuerdos. "Somos políticamente capaces y maduros y por tanto capaces de cuidar de nosotros mismos políticamente", aseguró Caruana. En este sentido, insistió en que los Acuerdos de Córdoba no sólo son buenos para el Peñón sino que "son seguros políticamente".

El ministro principal destacó que "los Gobiernos de Reino Unido, España y Gibraltar han trabajado duro, dejando las cuestiones de soberanía de lado, para mejorar las relaciones y las vidas de los gibraltareños y los habitantes del Campo" de Gibraltar. Asimismo, los acuerdos, afirmó Caruana, "han traído más normalidad a aspectos de nuestra vida cotidiana que durante mucho tiempo se han visto afectados por una anormalidad innecesaria", en referencia al problema de las líneas telefónicas, el aeropuerto o el problema de las pensiones entre otros.

Además, ahora existe una perspectiva de "mejores y más constructivas relaciones con España, basadas en el respeto mutuo". Por ello, criticó a algunos políticos que "están un estado de agitación política y angustia en relación con España". "Ese no es el tipo de liderazgo político que necesita y merece Gibraltar", opinó Caruana, por mucho que para "algunas filosofías políticas pueda ser adecuado pretender que Gibraltar sólo está seguro políticamente si estamos en un estado de permanente hostilidad con España".

"El Gobierno busca el mayor grado posible de amistad y normalidad en las relaciones con España, pero lo hacemos desde una postura de firmeza en nuestra resolución de mantener y proteger nuestros derechos políticos y aspiraciones como pueblo", aseguró Caruana.

El máximo responsable del Peñón aprovechó también para aclarar que "no es cierto" que en virtud de los Acuerdos de Córdoba "España ejercerá controles sobre las personas que entran y salen de Gibraltar" como ha afirmado la oposición. "España no ejercerá, ni ahora ni después de 2008, ningún control sobre la entrada o salida de Gibraltar" ni podrá "denegar a nadie el derecho a entrar o abandonar Gibraltar" aunque sí podrá, dijo, rechazar la entrada de estas personas en territorio español.

En este sentido, explicó que "sólo los oficiales de Gibraltar ejercerán los controles de inmigración en el Peñón, y sólo los controles de inmigración gibraltareños serán exigidos para entrar o salir" de este territorio, quedando limitado exclusivamente el control a España de los vuelos que se produzcan entre ambos territorios.

Caruana también hizo alusión a la apertura de los enlaces aéreos entre España y Gibraltar --calificando de "gesto político valiente" del Gobierno español el viaje del secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, en el primer vuelo que llegó al Peñón-- y al acuerdo sobre las pensiones que beneficia en varios aspectos a Gibraltar.

NUEVA CONSTITUCION Y RELACION CON LONDRES

Por otra parte, el ministro principal gibraltareño recordó que la nueva Constitución del Peñón, aprobada en referéndum, "representa el fruto de ocho años de trabajo político" y es "uno de los acontecimientos más importantes en nuestro viaje colectivo como pueblo en nuestra patria".

Esta Constitución, opinó Caruana, "nos da prácticamente todo lo que queremos" al reconocer que Gibraltar "es nuestra patria maximizando nuestro autogobierno y por tanto nuestro control sobre nuestro destino y asuntos y consagrando nuestro derecho a la autodeterminación", todo ello preservando al mismo tiempo el derecho de los gibraltareños "a seguir siendo británicos tanto tiempo como queramos".

Además, la nueva Carta Magna sienta una "relación constitucional moderna y no colonial cono Reino Unido" lo que supone, subrayó, "la descolonización práctica sin romper nuestros lazos con Reino Unido". "Esta es precisamente la forma de descolonización que queríamos y buscamos", aseveró.

Por otra parte, destacó que tanto Gobierno como oposición coinciden en que detrás de esta Constitución no puede sino haber una "Constitución de independencia", pero "puesto que no queremos la independencia porque queremos mantener la soberanía británica y los vínculos constitucionales con Reino Unido no hay mucho más disponible que queramos más allá de esta Constitución", remachó.

En resumen, afirmó Caruana, "comenzamos 2007 con una excelentte, nueva y moderna relación constitucional con Reino Unido, con mejores relaciones con España en todos los niveles y con una mayor normalidad en nuestras vidas y asuntos, tras la resolución de muchos problemas pendientes de hace mucho tiempo".