El Gobierno cubano insiste en que no es responsable de los problemas de salud de los diplomáticos estadounidenses

Embajada de Canadá en La Habana
REUTERS / ALEXANDRE MENEGHINI - Archivo
Publicado 10/06/2018 19:48:09CET

LA HABANA, 10 Jun. (Reuters/EP) -

El Gobierno cubano ha declarado que no existen pruebas que le responsabilicen en modo alguno por los problemas de salud que afectaban a los diplomáticos de Estados Unidos en la isla, después de que el Departamento de Estado nortamericano informara de otros dos funcionarios de la Embajada con síntomas similares a los afectados en 2016.

Según el departamento norteamericano, ambos casos recuerdan a los de 24 diplomáticos y familiares que enfermaron en 2017, lo que llevó al Gobierno estadounidense a retirar personal dejando sólo unos pocos en La Habana y a la expulsión de 17 diplomáticos cubanos de Washington. Estados Unidos también emitió una advertencia de viajes para sus ciudadanos.

En un comunicado de la cancillería de Cuba difundido el domingo, La Habana ha considerado estas acciones como "políticamente dirigidas" y señalado que "tras más de un año de investigaciones por parte de las agencias especializadas y expertos de Cuba y los Estados Unidos, se confirma que no hay hipótesis creíble ni conclusiones apegadas a la ciencia que justifiquen las acciones tomadas por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba".

Cuba fue informada de un caso a fines de mayo, según el comunicado, en el que "el día 27 del propio mes, una funcionaria de esa Embajada había reportado síntomas de salud como resultado de 'sonidos indefinidos' en su lugar de residencia".

El comunicado dijo que una búsqueda exhaustiva del área alrededor de la residencia no halló nada extraordinario y que a sus especialistas se les negó acceso a la funcionaria.

Cuba dijo que continuaba lista para trabajar con Estados Unidos para determinar qué, si acaso algo, estaba causando la enfermedad después de que su propia investigación no descubrió evidencias de algo sospechoso. Expertos de Estados Unidos aún no determinan quién o qué está detrás de la misteriosa enfermedad.

Los síntomas sufridos por los diplomáticos han incluido pérdida de la audición, vértigo, dolores de cabeza y fatiga, un patrón consistente con "daño cerebral leve", han dicho funcionarios del Departamento de Estado.