El Gobierno de Filipinas pone en marcha un plan para acabar con la violencia infantil

Niños evacuados de Marawi
REUTERS / JORGE SILVA - Archivo
Publicado 14/05/2018 7:31:15CET

MADRID, 14 May. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Filipinas ha puesto en marcha este lunes un plan para acabar con la violencia infantil a nivel nacional, según ha informado la ONG Human Rights Watch (HRW), que ha destacado que, de ser implementado correctamente, ofrecerá una mayor protección a los niños filipinos.

El Plan de Acción Contra la Violencia Infantil de Filipinas, que ha sido trazado por el Consejo para el Bienestar de la Infancia con la ayuda del Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF), distribuye las labores a desempeñar por cada agencia para implementar las medidas de protección a los menores.

Entre sus prioridades se encuentran la de "romper el círculo" de violencia al garantizar el acceso de los niños a todos los servicios y lograr que estos se protejan a sí mismos, tal y como ha explicado HRW, que ha afirmado que para ello también se busca reforzar la legislación al respecto.

"Es preocupante cómo afecta la violencia a los menores, especialmente cuando proviene de aquellos en los que confían", ha aseverado la subdirectora de UNICEF en Filipinas Julia Rees, que ha hecho alusión a un estudio que señala que la mayoría de la violencia infligida a los menores tiene lugar en sus viviendas, en los colegios o en sus comunidades.

Al margen de la violencia doméstica, los niños que se ven obligados a trabajar corren un mayor peligro, especialmente en industrias como la minería. La ONG ha indicado que, además, el acoso escolar contra los niños del colectivo LGTB continúa siendo significativo.

Por otra parte, HRW ha criticado la propuesta del Gobierno de bajar la edad mínima de responsabilidad penal de los 15 a los 9 años, lo que provocaría un mayor número de ingresos en prisión por parte de los menores.

En este sentido, la organización ha alertado de las consecuencias que puede tener sobre dicha situación el Gobierno del presidente, Rodrigo Duterte, y su "atroz" guerra contra las drogas. Desde que comenzó la campaña hace dos años, más de 12.000 personas han muerto, según datos gubernamentales.

Muchos niños han sido víctimas de las operaciones puestas en marcha por la Policía, que han asegurado por su parte que se trata de "daños colaterales".

Según HRW, cualquier campaña para proteger a los menores en este contexto tiene que hacer hincapié en la justicia y la lucha contra la impunidad.

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