El Gobierno de Filipinas y los rebeldes comunistas planean declarar un alto el fuego

Publicado 21/06/2016 14:20:17CET

DÁVAO (FILIPINAS), 21 Jun. (Reuters/EP) -

El Gobierno de Filipinas y los guerrilleros rebeldes comunistas planean declarar un alto el fuego antes de que se reanuden en un mes las conversaciones de paz en Noruega, según han informado fuentes gubernamentales.

Filipinas y el Frente Democrático Nacional (NDF), el brazo político del Partido Comunista, han estado negociando desde 1986 para resolver un conflicto que se ha prolongado durante 50 años y ha dejado hasta la fecha unos 40.000 muertos. El proceso se estancó hace cuatro años, cuando Manila se negó a liberar presos políticos tal y como demandaban los rebeldes.

"Después de reanudar las conversaciones, declaramos un cese unilateral de la violencia", ha indicado el ministro de Trabajo entrante, Silvestre Bello, varios días después de reunirse en Oslo con los líderes rebeldes exiliados.

Las dos partes han accedido a reanudar las negociaciones después de que el Gobierno de Rodrigo Duterte ofreciera liberar a una veintena de negociadores rebeldes y prisioneros políticos. Se espera que las relaciones cordiales de Duterte con los rebeldes propicien avances en el proceso de paz.

"Es posible que se produzca un alto el fuego de forma separada pero coordinada respecto al Gobierno", ha señalado el negociador rebelde Luis Jalandoni. "Aún así discutiremos el marco temporal de la tregua, pero podemos llegar a un acuerdo sobre un alto el fuego simultáneo", ha añadido.

Bello ha puesto de manifiesto que espera que la tregua se establezca antes de que tenga lugar la primera sesión del Congreso sobre el Estado de la Nación con Duterte al frente, la cual está prevista para el 25 de julio.

El Gobierno y los rebeldes comunistas llegaron a un acuerdo en 1986 que finalizó dos meses después cuando la Policía abrió fuego contra unos agricultores que se manifestaban cerca del palacio presidencial, un suceso que se saldó con trece campesinos muertos. Bello ha destacado que una tercera parte podría ser consultada para supervisar que se cumpla la tregua.

Bello espera, además, que las conversaciones se alarguen hasta 12 meses y que el Gobierno pueda llegar a un acuerdo con los rebeldes sobre reformas económicas, sociales, políticas y electorales, algo que incluiría, entre otras cosas, la nacionalización de algunas industrias.

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