El Gobierno Saudí despliega 1.200 soldados en la provincia Oriental

Actualizado 13/07/2012 11:33:23 CET

RIAD, 13 Jul. (Reuters/EP) -

El Gobierno de Arabia Saudí ha ordenado el despliegue de 1.200 soldados en la provincia Oriental (este), la más grande del país, y ha cancelado la retirada de los que se encuentran en la zona en medio de temores ante una posible nueva oleada de protestas en el área, según han informado fuentes gubernamentales y diplomáticas.

Según estas informaciones, altos cargos del país emitieron una directiva el 26 de junio para ordenar el despliegue de nuevos efectivos en la zona, de mayoría chií y la que cuenta con las mayores reservas de petróleo del país.

Una fuente gubernamental ha agregado que las tropas saudíes en la zona fueron puestas en alerta y que el repliegue que se lleva a cabo todos los veranos ha sido cancelado, "aunque los que ya están de vacaciones no van a ser llamados". Fuentes diplomáticas occidentales han confirmado que las vacaciones fueron canceladas desde finales de junio.

En total, el despliegue está compuesto por 1.200 miembros de la Guardia Nacional, un cuerpo de élite encabezado por el hijo del monarca, Abdulá al Saud, el príncipe Miteb al Saud. "El despliegue ha tenido lugar como muestra de fuera (...) una política de disuasión", ha dicho la fuente gubernamental, que ha señalado que en total hay más de 3.000 agentes desplegados en la zona.

Al parecer, detrás del despliegue no están solo las protestas sociales, sino el temor de Riad a una escalada de tensiones en la región en torno a las reiteradas amenazas israelíes de un ataque preventivo contra las instalaciones nucleares de Irán y a las advertencias de Teherán sobre un posible cierre del estrecho de Ormuz en respuesta a las sanciones contra el país.

REPRESIÓN GUBERNAMENTAL

La región registró numerosas manifestaciones en el marco de la oleada de protestas en la región desde febrero de 2011, aunque las autoridades reprimieron las protestas y silenciaron su relevancia. En las protestas han participado tanto suníes como chiíes en demanda de una mayor democratización del país, aunque Riad ha presentado las protestas como un problema sectario, táctica también elegida por Bahréin para relativizar las manifestaciones que sacuden el emirato.

Tropas saudíes y emiratíes entraron en Bahréin el año pasado para aplastar las protestas en el territorio nacional bahreiní, aliado de las monarquías del Golfo, Estados Unidos e Israel.

Los partidos políticos están prohibidos en el país, que no celebra elecciones nacionales representativas. La política en el país se divide en dos partes: dentro de la familia real, los Al Saud; y entre la familia real y la sociedad saudí.

Al margen de la familia real, la participación en el proceso político está limitada a un segmento relativamente pequeño de la población y tiene lugar en forma de consultas de los Al Saud a los ulemas, jeques tribales y miembros de las grandes familias comerciales. En cualquier caso, estos procesos se ciñen a asuntos de gran importancia y no son publicados por los medios nacionales.