El Gobierno sursudanés se plantea impedir el acceso a los cooperantes a zonas rebeldes inseguras

Desplazados internos en un campo protegido por la ONU en Bentiu
REUTERS / REUTERS STAFF
Publicado 29/06/2017 18:10:37CET

La ONU denuncia que se le ha impedido enviar ayuda a zonas rebeldes pero sí ha podido hacerlo a zonas gubernamentales

NAIROBI, 29 Jun. (Reuters/EP) -

El Gobierno sursudanés ha dicho que podría no dar permiso a los trabajadores humanitarios para que vayan a algunas zonas controladas por los rebeldes por motivos de seguridad, según ha informado el portavoz del presidente, después de que la ONU se quejara de que algunos convoyes de ayuda estaban siendo bloqueados.

"No podemos permitir que vayan y luego se vean golpeados por elementos equivocados contra la paz y que entonces se responsabilice al Gobierno", ha declarado el portavoz presidencial, Ateny Wek Ateny.

"Tiene que ver con la seguridad de los trabajadores humanitarios. Tiene que ser coordinado y el Gobierno solo puede dar el visto bueno a los trabajadores humanitarios cuando sea seguro", ha defendido.

Los comentarios de Ateny se producen las quejas de la ONU de que el Gobierno había bloqueado repartos de ayuda a zonas bajo control rebelde en la región de Equatoria (sur) en los dos últimos meses, pero permitió que la ayuda llegar a las zonas bajo control gubernamental.

Desde mayo, cuatro convoyes no pudieron llegar a 30.000 civiles desplazados en zonas rebeldes en el condado de Kajo Keji, en el estado de Equatoria Central, según denunció el miércoles la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

Además, según la OCHA, las autoridades también restringieron el acceso de las agencias humanarias a zonas rurales en torno a Torit, en el estado Equatoria Oriental.

Ambos condados se enfrentan a niveles de "emergencia" de inseguridad alimentaria, un paso por debajo de la hambruna, según el último informe de la Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria por Fases (IPC).

En Equatoria Occidental, las organizaciones humanitarias han visto denegado el acceso a las localidades de Kotobi y Bangolo, según OCHA. Pero los repartos de ayuda han llegado a las localidades controladas por el Gobierno, según el organismo.

El Gobierno sursudanés controla la mayoría de las grandes ciudades en Equatoria y los rebeldes están en las zonas rurales. Las organizaciones humanitarias están basadas principalmente en la capital, Yuba.

LOS REBELDES PIDEN ENVIAR LA AYUDA DESDE UGANDA

Kenyi Erastus Michael, el comisionado nombrado por los rebeldes en Kajo Keji, ha instado a las organizaciones humanitarias a enviar ayuda desde la vecina Uganda, fronteriza con las zonas rebeldes, en lugar de intentar enviar convoyes a través de las líneas de frente desde Yuba.

"Las agencias humanitarias (...) quieren traer sus cosas desde sus almacenes principales en Yuba con permiso del Gobierno y el Gobierno lo está saboteando", ha denunciado Michael por teléfono.

Sudán del Sur vive una guerra civil desde diciembre de 2013 que enfrenta a las fuerzas leales al presidente, Salva Kiir, con las leales al exvicepresidente Riek Machar. El conflicto ha convertido el país en uno de los más peligrosos para los cooperantes. Al menos 79 de ellos han muerto desde que estalló la guerra, incluidos seis en un ataque el pasado mes de marzo.

Aunque se ha dado por finalizada la hambruna declarada en febrero en dos condados del país, la ONU ha advertido de que la emergencia continúa y hay una cifra récord de 6 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria.

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