Greenpeace escala edificios donde se reúnen los líderes europeos para reclamar compromiso de eficiencia energética

Activistas de Greenpeace despliegan una pancarta en Bruselas
GREENPEACE
Actualizado 27/06/2014 14:05:58 CET

MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -

Activistas de la organización ecologista Greenpeace de seis países han escalado grúas y edificios colindantes a la sede donde se reúnen los líderes europeos para debatir el futuro de la energía en Europa con el objetivo de reclamarles un nuevo modelo energético que reduzca drásticamente las importaciones de energía a la Unión Europea.

Sin embargo, la ONG señala que la Comisión Europea propone una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de un 40 por ciento y alcanzar una cuota de energías renovables del 27 por ciento para 2030, al tiempo que se limita a sustituir la dependencia de Rusia por otros proveedores como Arabia Saudí o Canadá.

Los activistas han desplegado tres pancartas gigantes con las caricaturas de los líderes europeos dirigiéndose al abismo de una limusina patrocinada por algunas de las empresas del sector energético, a las que acusan de alimentar la dependencia europea de las importaciones de energía.

Además, advierten de que el plan que baraja la Unión Europea en materia de energía, beneficia únicamente a las empresas de energías contaminantes y caras, puesto que mantienen la dependencia europea de los combustibles fósiles y de proveedores extranjeros.

Así, siete estados miembros entre los que figuran Alemania, Portugal, Grecia e Irlanda ven esta propuesta como "insuficiente" y apoyan un objetivo de eficiencia energética "ambicioso y vinculante" para 2030. Sin embargo, España se ha desmarcado "claramente" de la petición, porque según el borrador de conclusiones del Consejo Europeo filtrado hace días, el Gobierno español "elimina explícitamente del texto la eficiencia energética y las renovables.

Además, propone bajar el nivel de ambición de los objetivos climáticos y energéticos y prefiere fijar el nivel en "alcanzables". Propone favorecer la interconexión de gas y prolongar así una gran dependencia de proveedores externos en vez de apostar claramente por la energías renovables, fuente verdaderamente local y en la que España es puntera.

Por ello, la responsable de energía y cambio climático de Greenpeace, Marina Bevacqua, ha advertido de que España está perdiendo una "oportunidad única" al no promover las energías renovables y la eficiencia como solución a la dependencia energética europea. "Opta por beneficiar a los combustibles fósiles y por perpetuar la dependencia del exterior, que solo beneficia a las grandes compañías", ha lamentado.