Guardianes de la Fe: el proyecto de unos jóvenes españoles para ayudar a los cristianos perseguidos en Irak

 

Guardianes de la Fe: el proyecto de unos jóvenes españoles para ayudar a los cristianos perseguidos en Irak

El grupo de Guardianes de la Fe posa con una religiosa de Irak

Foto: GUARDIANES DE LA FE

Actualizado 25/11/2015 11:49:14 CET

MADRID, 7 Sep. (EDIZIONES) - Fotografías: Guardianes de la Fe

Un grupo de siete jóvenes españoles ha pasado gran parte del mes de agosto en Irak con un doble objetivo: ayudar a las familias afectadas por la guerra y por la persecución del grupo terrorista Estado Islámico, por un lado, y filmar un documental para dar a conocer sus historias y mostrar al mundo por lo que están pasando.

Entre el 7 y el 30 de agosto, los Guardianes de la Fe (que así se hace llamar el grupo) han recorrido el Kurdistán, región situada en el norte del país, y sus alrededores: la capital Erbil, ciudades como Kirkurk o Alqosh, y dos frentes, el pueblo de Taleskeff (a 2 kilómetros de Estado Islámico) y la montaña de En Alsa Frara (a 0,5 kilómetros de los yihadistas).

Así lo ha explicado a europapress.es el barcelonés Jaume Vives, productor y director del proyecto, estudiante de Periodismo y escritor (autor del libro 'Viaje al horror de Estado Islámico'), que asegura que tienen "grabadas más de 60 horas de vídeo y todo apunta a que el documental va a ser una maravilla".

Los otros seis Guardianes de la Fe son: Javi Carreras, de 21 años, director del documental y aspirante a director de cine; Alfredo Panadero, navarro de 24 años "amante de la producción audiovisual", también director del documental; Juan Villanueva, estudiante de ingeniería y co-productor del proyecto; Eulalia Vives, estudiante de psicología de 21 años y cooperadora; Carlos Toda, abogado, periodista y cooperador; y Blanca Zazu, cooperadora.

Desde que desembarcaron en Irak, estos jóvenes españoles se han entrevistado con decenas de personas: obispos, monjas, padres, madres, ancianos, niños... Representantes de la minoría cristiana que está siendo sometida a persecución, tortura, secuestros y muerte en Irak.

Los numerosos testimonios que han recabado, algunos de los cuales ya han compartido a través de su blog, de su página web y de sus perfiles de Facebook y Twitter, componen un mosaico impactante y desgarrador de la realidad que se está padeciendo día a día en el país de Oriente Medio.

"GENTE QUE LO HA PERDIDO TODO POR SER CRISTIANA"

"Nos hemos encontrado gente que lo ha perdido todo por ser cristiana, por no haber querido renunciar a su fe", explica Jaume Vives. "Cientos de miles de familias que viven en caravanas, en centros comerciales vacíos, en casas a medio construir. Sin agua sin electricidad, sin las necesidades mínimas. Se fueron con lo puesto y no tienen ni ropa ni dinero".

El portavoz de la expedición describe las condiciones deplorables en las que estas personas viven: "Algunos trabajan pero les pagan la mitad que a los kurdos. A muchos ni les pagan. Gente mayor que vive en condiciones infrahumanas. Cuatro familias viviendo en una misma casa. Familias enteras durmiendo en el suelo de una habitación".

El hombre iraquí entrevistado para el vídeo de promoción oficial del documental también describe esta penosa situación:

Previa YoutubeCargando el vídeo....

Al igual que este hombre, Vives denuncia la escasisíma o nula ayuda que, según considera, estas familias están recibiendo por parte de la Comunidad Internacional. "Muchos quieren marchar a Europa pero se encuentran que Europa les ha cerrado las puertas y no les acoge. El único país que les está ayudando es Francia con los visados. Esta gente está completamente abandonada del mundo entero", asevera.

Así se lo han transmitido al grupo español los iraquíes: "La gente con la que hemos hablado cree que la Comunidad Internacional no está haciendo lo suficiente para frenar a Estado Islámico. Muchos dicen que se tardó un mes en hacer caer a Sadam pero ahora llevan un año y medio y todavía no han terminado con el Daesh. Dudan que haya voluntad real de terminar con Estado Islámico. Y esa duda está tanto a pie de calle como en los despachos de obispos, sacerdotes, monjas, militares..."

ARRANCAN A UNA NIÑA DE 3 AÑOS DE LOS BRAZOS DE SU MADRE

Una de las historias particulares más impactantes que han recabado es la de Aida, una mujer de Qaraqosh. Hace un año, el 6 de agosto de 2014, la mayoría de esta población huyó ante la inminente llegada de Estado Islámico y los continuos ataques a sus casas.

La familia de Aida huyó a Erbil y ella se quedó con su marido y su hija Cristina atrapada durante dos semanas en su ciudad natal a la espera de que la situación mejorase. Un día irrumpieron en su casa y los invasores rompieron todos los objetos religiosos que guardaban dentro. Desde entonces los yihadistas les decían cada día que si no se convertían les matarían.

A los 15 días, la familia se disponía a huir de Qaraqosh en un minibús junto con otras familias cristianas. Entonces dos miembros de Estado Islámico detuvieron el vehículo y arrancaron a Cristina, de 3 años, de los brazos de su madre.

aida

Los terroristas se llevaron a la niña, por la que Aida estuvo peleando durante mucho rato. Finalmente uno de los altos mandos de Estado Islámico en la zona apareció con su hija subida a un hombro y amenazó a los padres: "Si no os vais, os mato a vosotros y a vuestra hija". Con lo que se tuvieron que marchar sin su hija. Un año después, todavía no saben nada de ella.

A la pregunta de si perdona a los que le arrebataron a su hija, Aida contesta: "Perdono a los que secuestraron a mi hija Cristina, e igual que Jesús en la Cruz, digo: 'Padre, perdónales porque no saben lo que hacen'".

"¿CÓMO NO VOY A PERDONAR YO A ESTADO ISLÁMICO?"

Como la de Aida, cientos de familias de Qaraqosh lo perdieron casi todo a partir de aquel 6 de agosto de 2014. Es el caso de la familia de Maryam, una niña de 11 años. Su madre es ingeniero agrónomo y afirma que desde ese día su vida ha cambiado radicalmente. Su padre es veterinario y asegura que ahora está mucho más cerca de Dios. Esta frase de Maryam, la hija mayor, muestra la profunda religiosidad con la que afronta la persecución: "Si Dios ha perdonado mis pecados, ¿cómo no voy a perdonar yo a Estado Islámico?"

niña

"DESDE QUE NOS PERSIGUEN, NUESTRA FE EN DIOS HA CRECIDO"

Mejor suerte ha tenido hasta ahora la ciudad de Alqosh, una de las pocas de la llanura de Nínive que no ha caído bajo el dominio yihadista. El 7 de agosto de 2014 sus vecinos presentían que iban a perderlo todo y, alarmados por las noticias de las masacres en Sinjar (miles de yazidíes asesinados), huyeron, dejando la ciudad vacía.

"La gente estaba muy confundida, el pánico se apoderó de la ciudad. Vi muchos accidentes de coche, los nervios traicionaron a muchos conductores", recuerda Ayid Yousif, padre de familia.

Sin embargo, a los veinte días de la huida parecía que el frente se había estabilizado en Taleskeff, así que buena parte de los habitantes volvieron a sus casas. Estos creen que Dios tiene una especial predilección por su pueblo: "No es la primera vez que ante una inminente ocupación de nuestro pueblo se produce un milagro que nos salva", afirmó Yousif. Y eso que Estado Islámico está a sólo cinco minutos en coche de sus hogares.

"Desde que nos persiguen, nuestra fe en Dios ha crecido", aseguró el padre Gabriel en el monasterio Virgin Mary de Alqosh. "Somos la comunidad más antigua de Irak y ahora nos están echando de nuestro país", denuncia.

gabriel

El sacerdote no confía en el hombre: "Nadie nos ayuda ni se preocupa de nosotros. Hemos sido abandonados". Y explica por qué se resiste a abandonar Irak: "En Irak falta una luz, y esa luz somos los cristianos, no podemos dejar esta tierra".

"MIENTRAS QUEDE UNA SOLA FAMILIA CRISTIANA, AQUÍ ESTAREMOS"

"Mientras quede una sola familia cristiana en Irak, aquí estaremos". Quien así se pronuncia es Sor Suhama, una monja dominica de Ozal City ('Ciudad de la Nada'), población a la que las 900 familias cristianas que allí viven han preferido renombrar como Hope City ('Ciudad de la Esperanza').

monja

Esta ciudad es el refugio de miles de cristianos que huyeron de Mosul, Qaraqosh y Bartella. "Los que nos echaron de nuestras casas no fueron los de EI, fueron nuestros vecinos. El Daesh no habría podido entrar si nuestros vecinos no se hubieran puesto de su lado. Nos traicionaron", denuncia Sor Suhama.  

Para ella lo más bonito de "Hope City" es que "toda la vida en común se hace alrededor de la Iglesia. Cada día rezamos el rosario, vísperas y a la hora de Misa no cabemos dentro". El campamento en el que la religiosa trabaja consta de guardería, escuela, iglesia, dispensario y una pequeña clínica a la que se acercan muchos musulmanes de un campo cercano. "El 80 por ciento de los pacientes son musulmanes", afirma. "Sin Dios no podríamos hacer nada", sentencia.

"NO PODEMOS PERDONAR AL DAESH, HA MATADO A MI HIJO"

En la misma ciudad vive Khalid, padre de un niño de 10 años que murió el 6 de agosto por los bombardeos de Estado Islámico en Qaraqosh. Guarda fotos de aquel día, en las que se ve a su hijo muerto, después de que les cayera una bomba mientras desayunaban en el patio de su casa. Murieron al menos otros dos niños en aquel bombardeo.

Khalid declaró a los españoles: "No estamos enfadados con Dios, Dios es amor, misericordia y paz, esto lo ha hecho Estado Islámico. Nunca nos hemos sentido abandonados por Dios". Y a la pregunta de si perdona a los que mataron a su hijo, responde: "No podemos perdonar al Daesh, ha matado a mi hijo. Era inocente".

padre

Estas y muchas otras historias aparecen ya en el blog de Guardianes de la Fe y aparecerán pronto en su documental. "Queremos plasmar la realidad de estos cientos de miles de cristianos perseguidos que el mundo (y muchas veces los cristianos) ha olvidado", sentencia Jaume Vives.

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