La guerra contra Al Shabaab ha matado a 2.100 civiles somalíes durante los últimos 21 meses

Atentado en  Mogadiscio (Somalia)
REUTERS
Actualizado 10/12/2017 16:48:31 CET

MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

Casi 2.100 civiles han muerto y unos 2.500 han resultado heridos, según estimaciones de Naciones Unidas, desde enero de 2016 hasta octubre de 2017 en Somalia por el conflicto abierto con la organización yihadista Al Shabaab, a quien la ONU hace responsable de la mayoría de estas muertes, aunque no exime de responsabilidad ni al Ejército ni a la Policía ni a la Unión Africana, a las que atribuye también un destacado porcentaje de las víctimas.

Así se refleja en el informe "Protección para los Civiles: Construyendo los Cimientos para la Paz, la Seguridad y los Derechos Humanos en Somalia", presentado por el representante especial del secretario general de la ONU para Somalia, Michael Keating, quien ha denunciado que todas las medidas adoptadas para proteger a la población civil son insuficientes.

"Al final son los civiles quienes pagan el precio de la falta de acuerdo político para resolver los conflictos en este país. Y las partes implicadas en el conflicto, simplemente, no están haciendo nada para proteger a los civiles de la violencia. Esto es una verguüenza", ha denunciado durante la presentación del informe.

Concretamente, Naciones Unidas ha contabilizado 2.078 muertos y 2.507 heridos civiles. La ONU atribuye a Al Shabaab un 60 por ciento de estas víctimas, un 13 por ciento a los clanes locales, un 11 por ciento a los actores estatales -- Ejército y Policía entre ellos --, un 4 por ciento a la misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) y un 12 por ciento a asaltantes no identificados.

El peor incidente, por supuesto, es el que tuvo lugar el pasado 14 de octubre, en uno de los peores atentados terroristas de la historia; el perpetrado en una atestada interesección de Mogadiscio con un camión bomba, que dejó 512 muertos y más de 300 heridos.

Este ataque, cuya responsabilidad fue atribuida a Al Shabaab, es no obstante uno más de una cadena de "ilegalidades" que van desde los bombardeos indiscriminados a los atentados suicidas que, "en la mayoría de los casos, probablemente constituyen crímenes de guerra".

A ello hay que añadir la catastrófica situación humanitaria en Somalia, donde "la sequía ha intensificado los conflictos entre clanes" hasta tal punto que durante el periodo estudiado estas batallas se han cobrado las vidas de 251 civiles en zonas donde "las fuerzas de seguridad del Estado están prácticamente ausentes".

"Conflictos que además son explotados por los insurgentes para desestabilizar aún más la situación y obstaculizar cualquier expectativa de paz duadera en el país", ha explicado Keating.

Por último, Naciones Unidas ha querido remarcar que Gobierno y AMISOM también son responsables de un número determinado de muertes que, si bien significativamente menores que las atribuidas a Al Shabaab, "son extremadamente preocupantes dado que minan la confianza de la población en el Gobierno y la comunidad internacional", en palabras del alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Raad Al Hussein.