El hijo de Salé promete vengar la muerte de su padre liderando la batalla para acabar los huthis

Combates en Saná entre los huthis y las fuerzas de Salé
REUTERS / MOHAMED AL-SAYAGHI
Actualizado 05/12/2017 17:47:16 CET

"La sangre de mi padre será el infierno que sonará en los oídos de Irán", asegura Ahmed Alí Salé

ADÉN/DUBÁI, 5 Dic. (Reuters/EP) -

Ahmed Alí Salé, hijo del ex presidente yemení Alí Abdulá Salé, ha prometido este martes que vengará la muerte de su padre asumiendo el liderazgo de la batalla para conseguir expulsar del país a "hasta el último huthi".

"Lideraré la batalla hasta que el último huthi sea expulsado de Yemen", ha asegurado Salé, en declaraciones difundidas por la cadena de televisión saudí Al Ekbariya. "La sangre de mi padre será el infierno que sonará en los oídos de Irán", ha añadido, en alusión al principal aliado internacional de los huthis.

El hijo de Salé ha emplazado a los seguidores del ex presidente a "arrebatar Yemen a las milicias iraníes huthis". En un comunicado posterior, ha ampliado el llamamiento a "confrontar a todos los enemigos de la patria, a quienes tratan de destruir su identidad y sus logros para humillar a Yemen y los yemeníes".

El ex mandatario murió el lunes víctima de un ataque de los huthis, días después de haber anunciado que dejaba a apoyar a este grupo rebelde para respaldar a la coalición militar que lidera Arabia Saudí.

La muerte de Salé añade más complejidad al conflicto que vive desde hace años Yemen. Buena parte del devenir de la guerra depende del bando en el que se sitúen los seguidores del ex mandatario. La coalición saudí contaba con Salé para tratar de impulsar el final del conflicto bélico.

Salé tenía una sólida base de apoyo en Yemen, incluidos muchos oficiales de las Fuerzas Armadas y líderes tribales que sirvieron bajo su mandato y sus seguidores todavía podrían tener capacidad de influir en el desarrollo de la guerra.

Ahmed Alí ha vivido bajo arresto domiciliario en Emiratos Árabes Unidos, donde en su día trabajó como embajador antes de sumarse a Arabia Saudí en su guerra contra los huthis, quienes hasta esta semana controlaban gran parte de Yemen junto al ex presidente Salé.

Fuentes políticas han dicho que Ahmed Alí Salé ha estado en régimen de incomunicación y bajo vigilancia armada en una residencia de la capital de Emiratos Árabes Unidos, Abú Dhabi. Esta primera declaración podría indicar que sus antiguos enemigos de su coalición le han dejado actuar para significarse contra los huthis.

Emiratos Árabes Unidos es un miembro clave de la coalición militar saudí que lucha contra los huthis, un grupo rebelde al que considera como una extensión de Irán, la principal potencia chií de la región.

Ahmed Alí Salé, el poderoso ex comandante de la Guardia Republicana yemení, podría estar preparándose para intentar suceder a su padre y podría ser la última opción de su familia de recuperar la influencia en el futuro de Yemen.

El paradero de otros familiares clave del ex presidente Salé, que había liderado seis días de batalla contra los huthies en las calles de Saná, se desconoce.

Varios residentes han informado de que los combates se han reducido en intensidad pero que los cazas de la coalición saudí han atacado varios objetivos, incluido el palacio presidencial donde se ha reunido en varias ocasiones un órgano de gobierno de los huthis.

El líder de los huthis, Abdul Malik al Huthi, ha celebrado la muerte de Salé en un discurso este lunes y ha subrayado que se trata de una victoria frente a la conspiración traicionera de los enemigos saudíes, al tiempo que ha hecho un llamamiento para una manifestación masiva este martes en una zona cercana a los últimos ataques aéreos.

El líder huthi también se ha dirigido al Congreso General del Pueblo, el partido de Salé, y ha dicho que su movimiento no tiene ningún problema con esta formación política. En la ciudad de Adén, en el sur de Yemen, varios residentes han lanzado fuegos artificiales para festejar la muerte de Salé. Salé causaba mucho rechazo en el sur de Yemen después de que lanzara una guerra para unificar el país en 1994, bombardeando con misiles Adén.

Sin embargo, en el norte del país Salé sigue teniendo mucho apoyo y muchos de sus seguidores tienen un amplio resentimiento contra los que mataron al ex presidente.