El hombre que intentó asesinar a Reagan quedará en libertad 35 años después

John Hinckley Jr., que intentó asesinar a Reagan, en una vista en 2003
BRENDAN SMIALOWSKI/REUTERS
Actualizado 27/07/2016 16:10:27 CET

WASHINGTON, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un tribunal federal de Estados Unidos ha autorizado este miércoles la puesta en libertad de John Hinckley Jr., que ha pasado recluido los últimos 35 años después de intentar asesinar al presidente Ronald Reagan en marzo de 1981.

El juez Paul L. Friedman ha argumentado que Hinckley, que tiene ahora 61 años, puede abandonar el centro psiquiátrico donde permanecía internado porque ya no supone "un peligro para sí mismo o para otros". No obstante, deberá mudarse a la vivienda de su madre en Williamsburg (Virginia) y seguirá bajo tratamiento y con la supervisión de las autoridades.

La liberación se haría efectiva a partir del 5 de agosto y podría suponer un primer paso para la eliminación de todos los controles de Hinckley en un plazo de año o año y medio, según informa el periódico 'The Washington Post'. No obstante, el juez también avisa en su resolución que Hinckley volverá al hospital si viola los términos acordados.

La Fiscalía, que habría descrito la posible liberación como un "riesgo calculado", ha confirmado a través de un portavoz que ha comenzado a revisar el texto del juez de cara a posibles impugnaciones.

LOS HECHOS

Hinckley disparó el 30 de marzo de 1981 en Washington contra Reagan, su secretario de prensa, James Brady, el agente del Servicio Secreto Tim McCarthy y el policía Thomas Delahanty. Los cuatro sobrevivieron al ataque, aunque Brady sufrió una parálisis y se convirtió en un firme defensor del control de las armas hasta su muerte en 2014.

A pesar de las evidencias, Hinckley salió absuelto del juicio celebrado contra él en 1982 por razones de salud mental, ya que la Justicia entendió entonces que su estado impedía atribuirle los 13 cargos que se le imputaban. El resultado de este proceso motivó un cambio legislativo para reducir los eximentes en este tipo de casos.

Hinkley explicó que había perpetrado el crimen para intentar impresionar a la actriz Jodie Foster, con la que estaba obsesionado a raíz de su aparición en la película 'Taxi Driver'.

El abogado defensor, Barry Wm. Levine, ha asegurado que su cliente "reconoce que lo que hizo fue horrible", pero también ha alegado que "no lo hizo por maldad", sino "por una enfermedad mental. "Ha vivido durante décadas consciente del dolor que causó a sus víctimas, sus familias y a todo el país", ha afirmado.

La familia de Reagan --fallecido en 2004-- se había opuesto en cambio a la liberación de Hinckley. Su hija, Patti Reagan Davis, escribió en abril de 2015 un texto en contra de cualquier beneficio para él: "Espero que los médicos estén en lo cierto cuando aseguran que no es un peligro para nadie, pero algo me dice que se equivocan".