HRW acusa al Ejército y los rebeldes en Sudán del Sur de seguir reclutando niños soldado

Niños soldado sursudaneses
UNICEF/MARINETTA PERU
Publicado 06/02/2018 10:49:50CET

Pide a la ONU, la UA y la IGAD que adopten medidas y sanciones contra los responsables de que esto ocurra

MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

Las Fuerzas Armadas de Sudán del Sur así como los varios grupos armados de oposición en el país siguen reclutando a niños soldados y obligándoles a participar en el conflicto, que comenzó en diciembre de 2013, pese a los numerosos compromisos a dejar de hacerlo, ha denunciado Human Rights Watch (HRW).

"El reclutamiento continuado y el uso de niños por el Ejército y los grupos armados de oposición ponen de manifiesto la completa impunidad que reina en Sudán del Sur y el terrible coste de esta guerra para los niños", ha lamentado la directora para África de HRW, Mausi Segun.

"Existe una posibilidad de dar marcha atrás a la tendencia si la región cumple su promesa de imponer sanciones a personas que violan los Derechos Humanos", ha considerado, subrayando que "no hacerlo desacreditaría el compromiso de la región de acabar con los abusos en Sudán del Sur".

HRW ha reclamado a la ONU, la Unión Africana y la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo (IGAD, un organismo regional del este de África), así como a sus estados miembros, a que adopten y apliquen de forma inmediata un embargo de armas a Sudán del Sur, además de imponer sanciones contra las personas responsables, entre ellas el presidente, Salva Kiir, el líder rebelde Riek Machar y otros comandantes "responsables de graves violaciones de las leyes de la guerra".

Además, ha pedido a la Comisión de la UA que acelere el establecimiento del Tribunal Híbrido para Sudán del Sur con el fin de que se puedan juzgar los crímenes más graves que se han cometido durante el conflicto, mientras que a la IGAD le ha recordado su promesa de adoptar "todas las medidas necesarias, incluidas sanciones" contra quienes cometen abusos e impiden alcanzar la paz.

HRW ha entrevistado a más de dos decenas de actuales y antiguos niños soldados en Equatoria Occidental y Unidad entre noviembre y diciembre de 2017, lo que le permitió constatar que los comandantes gubernamentales y rebeldes han estado secuestrando, deteniendo y obligando a niños, algunos de tan solo 13 años, a unirse a sus filas tras el acuerdo de paz alcanzado en agosto de 2015.

Además, la recordado la ONG en un comunicado, las partes en el conflicto también prometieron desmovilizar a todos los menores reclutados en sus filas a UNICEF antes de finales de enero de 2018, pero "no han cumplido este compromiso", ha denunciado.

Por otra parte, HRW ha denunciado muchos de los chicos son secuestrados en sus casas o en las calles y permanecen recluidos durante días o incluso semanas en contenedores abarratados, en ocasiones atados. Algunos de los niños soldados con los que ha hablado la ONG han denunciado duras condiciones de entrenamiento y castigos físicos.

Mukuach, de 17 años y enrolado por las fuerzas gubernamentales en 2016, es uno de ellos. "La comida no era suficiente, teníamos que correr, saltar y usar pistolas de madera", recuerda. "Si te negabas, te castigaban obligándote a permanecer de pie bajo el sol", añade, precisando que en una ocasión le golpearon. "Me echaron agua por encima y me golpearon con un palo en el trasero 40 veces hasta que sangré".

AUTORES Y TESTIGOS DE CRÍMENES

En otros casos, según HRW, los menores fueron obligados a cometer o fueron testigos de horribles crímenes. "La orden era matar a quien quiera que encontráramos", explica John, también reclutado por las fuerzas gubernamentales con 17 años en referencia a un ataque contra las fuerzas rebeldes.

"Algunos de nosotros saquemos, otros violaron en grupo a una mujer. También hubo algunos que cogieron a niños, algunos de ellos muy pequeños, por sus tobillos para aplastar sus cabezas contra los árboles o contra cualquier cosa dura, y luego los civiles fueron llevados a una casa y los soldados le prendieron fuego. Yo lo vi", precisa a HRW John.

También los grupos rebeldes han seguido reclutando a niños soldados y tratándoles con la misma crudeza, según HRW, que resalta que los hallazgos de su informe coinciden con las últimas denuncias sobre el uso de niños soldados en Sudán del Sur realizadas en enero por el Mecanismo de Observación del Alto el Fuego y los Acuerdos de Seguridad Transicionales, encargado de velar por el acuerdo de 2015.

"Al no detener estos abusos contra los niños de forma reiterada, los líderes de Sudán del Sur han dañado de forma irrevocable a otra generación y tienen que rendir cuentas", ha defendido la directora para África de HRW. "Los órganos intergubernamentales y otros países deberían seguir presionando con sanciones individuales, un embargo de armas e incrementar la presión para conseguir que funcione el tribunal híbrido", ha remachado.