HRW apela a una respuesta "colectiva y uniforme" de la región al éxodo de venezolanos

Migrantes venezolanos cruzando la frontera de Roraima
REUTERS / NACHO DOCE
Publicado 04/09/2018 9:17:18CET

MADRID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los gobiernos de la región deberían adoptar una "respuesta colectiva y uniforme" al éxodo de personas que huyen de la crisis política y económica en Venezuela, incluida la adopción de un régimen uniforme de protección temporal que dé seguridad y estatus legal a los venezolanos que necesitan protección, ha sostenido este martes Human Rights Watch (HRW).

"Aunque varios gobiernos han hecho esfuerzos extraordinarios por acoger a los venezolanos que huyen, la magnitud creciente de la crisis requiere una respuesta colectiva y uniforme", ha subrayado el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco.

"Los gobiernos deberían dar una respuesta consistente para que quienes se ven obligados a irse de Venezuela obtengan la protección necesaria que les permita rehacer sus vidas", ha añadido.

Más de 2,3 millones de venezolanos, de una población total estimada de 32 millones, han abandonado el país desde 2014, según datos de la ONU, aunque se sospecha que la cifra podría ser aún mayor.

Ante el que es ya el mayor flujo migratorio de la historia reciente de América Latina, HRW ha analizado en su informe "El éxodo venezolano: Urge una respuesta regional ante una crisis migratoria sin precedentes" las medidas adoptadas por los países de la región para afrontar la llegada masiva de venezolanos a su territorio.

RECOMENDACIONES A LOS GOBIERNOS

En este sentido, HRW ha formulado una serie de recomendaciones a los gobiernos iberoamericanos, entre ellas la adopción de un "régimen de protección temporal para toda la región, que otorgue estatus legal a todos los venezolanos, incluida una autorización para trabajar y la suspensión de las deportaciones, durante un período fijo, pero renovable, al menos mientras se resuelvan las solicitudes individuales de protección".

Asimismo, apuesta por la instauración de un mecanismo regional para distribuir de manera equitativa las responsabilidades y los costos asociados con los flujos migratorios, incluido el traslado seguro, ordenado y voluntario de refugiados y solicitantes de asilo entre los países receptores, en función de su capacidad de acoger, registrar e integrar a estas personas.

Por último, HRW propone a los países de la región la adopción de estrategias multilaterales contundentes para abordar las causas que provocan que tantos venezolanos se vayan de su país. Esto pasa, ha añadido, por adoptar y aplicar sanciones específicas, como la inmovilización de activos y la cancelación de visados, dirigida contra funcionarios venezolanos clave implicados en graves violaciones de Derechos Humanos, y promover que se haga justicia por dichas violaciones.

NO TODOS LOS QUE HUYEN SON REFUGIADOS

HRW ha reconocido que aunque no todos los venezolanos que huyen de su país pueden ser considerados refugiados, ya que no cumplen los requisitos, igualmente necesitan protección, y ha insistido en el principio de no devolución recogido por el Derecho Internacional y que impiden devolver por la fuerza a su país a los refugiados si se enfrentan a un temor fundado de que pueden ser perseguidos.

Aunque algunos venezolanos han conseguido regularizar su estancia en países como Brasil, Chile, Colombia, Perú, Argentina, Uruguay y Ecuador, gracias a normas especiales que les otorgan permisos legales de permanencia o visados especiales, son cientos de miles los que siguen en situación irregular, "lo cual menoscaba gravemente su posibilidad de obtener un permiso de trabajo, enviar a sus hijos a la escuela y acceder a atención médica", ha advertido HRW.

En cuanto a los países del Caribe, muchos de los cuales mantienen estrechos lazos con el Gobierno venezolano, no se ha establecido un permiso especial para los venezolanos e incluso se ha detenido y deportado a algunos de ellos con documentos emitidos por ACNUR. Además, HRW ha puesto de relieve que aunque los venezolanos son la principal nacionalidad que pide asilo en Estados Unidos y España, apenas un porcentaje muy bajo lo ha conseguido.

"Venezuela abrió sus puertas a quienes huían de dictaduras y un conflicto armado interno en América del Sur en los setenta y los ochenta", ha recordado Vivanco.

"Sus vecinos tienen ahora la oportunidad y la responsabilidad de hacer lo mismo por el pueblo venezolano, y los gobiernos que se reunirán en Quito esta semana para tratar el éxodo venezolano deberían estar a la altura de las circunstancias", ha reclamado, en referencia a la reunión convocada por el Ministerio de Exteriores de Ecuador este lunes y martes para abordar esta crisis.

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