HRW critica la detención en Irán de la abogada Nasrín Sotudé y reclama su liberación inmediata e incondicional

Publicado 13/06/2018 23:40:49CET

MADRID, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha criticado este miércoles el arresto en Irán de la destacada abogada Nasrín Sotudé y ha reclamado su liberación inmediata e incondicional.

La detención de Sotudé ha sido confirmada por su marido, Reza Jandan, quien no ha especificado los cargos de los que se acusa a su mujer. En un breve comunicado en Facebook ha señalado que la abogada ha sido trasladada a la prisión de Evin, en Teherán.

La directora para Oriente Próximo de HRW, Sarah Leah Whitson, ha destacado que Sotudé "es una defensora de los Derechos Humanos que debería ser aplaudida, ni encarcelada, por su defensa incansable de los derechos de los ciudadanos".

"El sistema de justicia de Irán ha demostrado una vez más a sus ciudadanos y a la comunidad internacional su desdén y su miedo ante las personas que buscan proteger los Derechos Humanos", ha agregado.

Las detenciones arbitrarias son frecuentes en el opaco sistema judicial iraní. Muchos presos políticos son mantenidos bajo confinamiento en solitario y no se les permite ver a sus familias durante largos periodos, según grupos defensores de los Derechos Humanos. Irán también tiene uno de los niveles más altos de pena capital.

Sotudé, que ha representado a activistas opositores iraníes, fue condenada a seis años de cárcel en 2010 y se le prohibió ejercer tras ser condenada por propagar propaganda y conspirar para dañar a la seguridad del Estado.

Su caso atrajo la atención internacional en 2012, cuando se embarcó en una huelga de hambre durante 50 días contra la prohibición de viajar contra su hija.

Estados Unidos y organizaciones como Amnistía Internacional criticaron a Irán por el caso y Sotudé fue liberada en septiembre de 2013, antes de la asistencia del presidente, Hasán Rohani, a la Asamblea General de la ONU y poco después de ganar las elecciones.

Sotudé ha representado recientemente a varias mujeres que se quitaron sus pañuelos o hiyab en público para protestar contra el código de vestimenta obligatorio para las mujeres en Irán, según el Centro para los Derechos Humanos en Irán, una organización con sede en Nueva York.