HRW denuncia que las autoridades iraníes han detenido a 300 derviches y pide que cese la persecución

Foto de archivo de los derviche en un ritual
REUTERS / MURAD SEZER
Publicado 15/03/2018 11:56:53CET

MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este jueves la persecución "intensificada" a la que el Gobierno iraní está sometiendo a la minoría musulmana derviche, que ha incluido la detención de más de 300 miembros de esta comunidad en una protesta a finales de febrero.

Las autoridades iraníes arrestaron a más de 300 derviches, de los cuales 60 eran mujeres, durante unas manifestaciones en la capital del país, Teherán, el 19 y el 20 de febrero, según HRW. Muchos de los arrestados continúan bajo custodia policial. Según la ONG, estos arrestos serían una prueba de la "persecución intensificada a la minoría derviche" que está llevando a cabo el Gobierno.

Los choques entre Policía y manifestantes dejaron "decenas de heridos" y al menos cuatro muertos, tres de ellos agentes. HRW ha instado al Gobierno iraní a "liberar a aquellos que permanecen en prisión o presentar cargos identificables contra ellos".

Según la ONG, "las autoridades deberían permitir que se lleve a cabo una investigación independiente en el posible uso excesivo de la fuerza durante los enfrentamientos". El 4 de marzo, las autoridades informaron sobre cómo uno de los detenidos, Mohamed Rayi, murió mientras estaba bajo custodia.

Los responsables de las muertes de los tres agentes están "sufriendo procesos judiciales rápidos", según las autoridades judiciales. "Esto provoca serias dudas sobre la falta de protección y de estándares de juicios justos", ha explicado HRW.

Los derviches se consideran seguidores de la rama del islam practicado en Irán, pero, tal y como recuerda la organización, las autoridades les han perseguido por sus creencias religiosas en los últimos años. Su líder espiritual, Noor Ali Tabandeh, compartió un vídeo el 8 de marzo en el que denunciaba que no se le tenía permitido dejar su residencia en Teherán.

"Los ataques contra los policías son actos delictivos que tienen que ser perseguidos, pero las autoridades iraníes no deberían extender la responsabilidad del delito de algunos individuos a todo un grupo de manifestantes", ha señalado la ONG.

HRW ha recordado al Gobierno iraní que, según el Derecho Internacional y los diferentes tratados que ha firmado, debe permitir las protestas pacíficas, tiene que evitar o restringir el uso de la fuerza al mínimo a la hora de controlar manifestaciones ilegales, pero pacíficas y se tiene que asegurar que los detenidos se enfrentan a juicios justos.

"Las autoridades judiciales y de seguridad iraníes están reprimiendo de forma violenta protestas que van desde colectivos preocupados por la economía hasta mujeres cansadas de las leyes que marcan su vestimenta y, ahora, a una minoría religiosa", ha declarado Sarah Leah Whitson, la responsable para Oriente Próximo de HRW. "Aplastar la discrepancia en vez de alentar el diálogo es el sello de la opresión", ha concluido.