La iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, reabierta tras una protesta de tres días

Foto de archivo de la iglesia del Santo Sepulcro
REUTERS / AMMAR AWAD
Publicado 28/02/2018 13:41:29CET

JERUSALÉN, 28 Feb. (Reuters/EP) -

La iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén ha sido abierta de nuevo este miércoles, después de que Israel decidiese este martes dar marcha atrás a un proyecto fiscal y otro de ley de propiedad que provocó una ola de protestas durante tres días.

La decisión que los clérigos de la iglesia católica, la ortodoxa y de la armenia tomaron el domingo de cerrar la iglesia, uno de los lugares predilectos de los turistas y de los peregrinos, supuso una presión adicional para que el Gobierno israelí reevaluara las medidas que pretendía poner en marcha.

Después de recibir este martes un comunicado por parte de la oficina del primer ministro del país, Benjamin Netanyahu, los clérigos decidieron que la iglesia se reabriría hoy. Al amanecer del miércoles, Wajeeh Nusseibeh, el encargado de la apertura y de la clausura del edificio, abrió la puerta principal.

"Es uno de los lugares más santos de nuestra religión y hemos dedicado muchas plegarias en los últimos tres días a que las cosas se solucionaran y a que se abriese para que pudiésemos pasar dentro", ha admitido una peregrina estadounidense.

Un comité dirigido por el ministro del gabinete, Tzachi Hanegbi, negociará con los representantes de cada fe para tratar de acercar posturas, según un comunicado de Netanyahu. Los líderes de las iglesias han dado la bienvenida al diálogo en un comunicado en común.

"Después de la intervención constructiva del primer ministro, las iglesias están predispuestas a hablar con el ministro Hanegbi y con todos aquellos que aman Jerusalén para asegurarnos de que nuestra ciudad sagrada, donde nuestra presencia cristiana continua enfrentándose a retos, pueda continuar siendo un lugar en el que las tres fes monoteístas (judaísmo, islam y cristianos) vivan en paz y prosperen juntas", han dicho los líderes.

La polémica tuvo su origen en un proyecto de ley que permitiría al Estado confiscar terrenos que hayan vendido las iglesias a inversores privados desde 2010 pagando una compensación a los nuevos propietarios y que será suspendido, según Netanyahu; y un nuevo plan fiscal que obligaría a las iglesias a pagar por sus propiedades comerciales, que será revisado.

Además, el Ayuntamiento de la ciudad había tomado la decisión de embargar las cuentas bancarias de las iglesias hasta que se abonen los 147 millones de euros que, según el alcalde de la ciudad, Nir Barkat, deben en impuestos municipales supuestamente impagados.