India accede a las demandas de China para terminar con el conflicto fronterizo en el Himalaya

Actualizado 07/05/2013 18:06:44 CET

SRINAGAR (INDIA), 7 May. (Reuters/EP) -

El Gobierno de India ha accedido a la petición de las autoridades chinas de demoler los búnkeres que los soldados indios habían construido en las proximidades de la frontera que ambos países comparten en el Himalaya con motivo de los enfrentamientos territoriales de las últimas tres semanas, según han anunciado este martes las autoridades militares del país.

Según estas mismas fuentes, esta concesión por parte de India formaría parte de las condiciones pactadas en el acuerdo firmado este lunes por los representantes de ambas potencias para poner fin a la lucha entre las tropas indias y chinas.

Aunque los detalles del pacto todavía no se han hecho públicos, un alto oficial del Ejército indio ha declarado este martes a la agencia Reuters que los soldados de India habían accedido a abandonar y destruir los búnkeres del sector de Chumar, en el noreste de la región de Ladakhen, en los que se refugiaban.

"Los búnkeres de Chumar han sido desmantelados después de accediésemos a la petición de China en la reunión", ha declarado el oficial a la agencia Reuters. "Estos búnkeres nos servían como refugios", ha añadido.

Sin embargo, la decisión por parte del Gobierno indio de ceder a las demandas de China ha sido fuertemente criticada por los sectores de la oposición del país, que se muestran contrarios a otorgar cualquier concesión territorial a las autoridades chinas en la meseta de Ladakh, que incluye el área casi desértica de Aksai Chin, una región administrada por China y reclamada por India.

Durante los últimos años, India ha reforzado su presencia militar en la meseta de Ladakh mediante la construcción de carreteras y pistas de aterrizaje, lo que ha incentivado el conflicto en Aksai Chin, un territorio situado en la confluencia entre las fronteras de China, India y Pakistán.

El recrudecimiento de las disputas fronterizas entre ambos países había amenazado con eclipsar la visita del ministro de Exteriores indio a Pekín, prevista para el próximo 9 de mayo. Por su parte, el primer ministro de China, Li Keqiang, viajará a India a finales de este mes.

TRES SEMANAS DE ENFRENTAMIENTOS

Las autoridades indias y chinas pusieron fin este domingo a tres semanas de enfrentamientos en el lado indio de la frontera del Himalaya. Según informó el Ministerio de Exteriores de India, los representantes de ambos países habían llegado a un acuerdo a última hora del domingo para retirarse de la zona, situada a más de 5.000 metros de altitud y donde se registran temperaturas de hasta 30 grados bajo cero.

"Los Gobiernos de India y China han acordado restaurar el 'status quo' de la Línea de Control Real en el sector occidental de la frontera entre India y China tal y como existía antes del 15 de abril de 2013", declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores indio, Syed Akbaruddin.

El conflicto comenzó el pasado 15 de abril, cuando medio centenar de soldados chinos levantaron un campamento en territorio indio en la zona de Daulat Beg Oldi, en el este de la región de Ladakh, a unos 10 kilómetros de la frontera fijada por la Línea de Control Real, una frontera provisional establecida poco después de la independencia de India y la Revolución china, lo que reactivó la tensión entre ambas potencias por la delimitación del territorio.

En respuesta a la incursión en esta región del Tíbet, la Policía Fronteriza Indio-Tibetana levantó también un campamento a apenas 300 metros del original chino. Ante el recrudecimiento de la situación, a finales de abril el Gobierno indio convocó al embajador chino en Nueva Delhi para protestar por esta violación de su soberanía y exigir el mantenimiento del 'status quo' del país.

China e India ya se enfrentaron en el mismo emplazamiento en 1962 en una breve guerra debido a las disputas sobre la ubicación de la frontera. Aunque, finalmente, se mantuvo la línea fronteriza anterior a los combates, las autoridades chinas lograron una importante victoria frente a las fuerzas indias.

Desde entonces, las disputas territoriales entre ambas potencias para definir la frontera 'de facto' que comparten en la cordillera del Himalaya se han convertido en un problema recurrente en la región, lo que ha complicado las relaciones entre ambos países. A ello hay que añadir la presencia en India del líder tibetano, el Dalai Lama, al que China acusa de incitar a la violencia por el conflicto en la región autónoma de Tíbet.

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